miércoles, 16 de marzo de 2011

Qué ironía, Polo

Posteamos este poema de Daniel Satur, en homenaje al camarada Leopoldo Denaday, Polo.

Qué ironía, Polo

Irte así


Es como si ser ateos, dialécticos, materialistas

No alcanzara para explicar la dureza del ahora

Hoy nos la pasamos preguntándonos por qué

Cuál es la causa oculta que justifica tu ausencia

Qué extraña mano enemiga movió los hilos de tu historia


Tener que hablarte ahora, Polo

No es contradictorio con tantos años de marxismo

Es que estamos obligados a decirte

Que no te vas, que te tenemos para siempre


Somos muchos los que no te conocimos

No charlamos, no comimos, casi nunca nos cruzamos

Sin embargo, cuando nos dieron esa maldita noticia

Un frío canalla nos dio de lleno en medio de la jeta

Qué ironía, Polo

Haberte quedado en la ruta, rodeado de viñedos

Dándote de lleno contra el símbolo mismo de la explotación capitalista

Y haberte ido así, cuando estábamos apenas empezando la batalla

Hoy hay palabras que quieren negarse a salir

Si lo sabrás vos, que con ellas batallaste en tantos tribunales

Dando vuelta el argumento de los cuervos patronales

Luchando cada punto, cada coma, cada artículo del Código

Contra Señorías empecinadas en hacernos pagar

Y les ganabas, Polo, les ganabas

Y un laburante más se sumaba a las conquistas

Las ratas sabían que en el sur había un abogado del diablo

Y el diablo se hacía huelga, se hacía piquete

Y el diablo echaba a patadas al patrón, y manejaba la fábrica

Y el diablo señalaba al genocida y exigía la perpetua

Y el diablo se vestía del rojo más rojo para enfrentar al represor

Qué ironía, Polo

Irte así

Sin habernos conocido pero sabiendo quiénes somos

Nos dejás la certeza de que por cada camarada que se va

Debemos emprender la lucha por ganar a otro diez

La bronca por tu muerte debe ser combustible

Ese que necesitamos para redoblar la apuesta

No habrá mejor homenaje que podamos hacerte

Que luchar hasta el final, hasta la última gota

Y esta tristeza deberá entender que así como te fuiste

Un día, absurdamente

Otro día vendrá en que nos toque matar al opresor

Que entienda esta tristeza que si algo bueno hiciste

Fue demostrar que se puede ganar luchando a brazo partido

Que si una lágrima brota, sea la que impulsa mi enojo con la vida

Porque siendo ella tan maravillosa

Se las rebusca para maltratarnos

Volvemos a lucha, Polo

Te llevamos con nosotros

Tal vez sea la hora en que, viendo tu ejemplo,

Tomemos dimensión de lo que es no perder tiempo

Y seamos cada vez más

Y te recordemos, con la izquierda levantada y la Internacional

Nos quedan tus luchas, tus noches desveladas

Tu calidez, tu calidad y tu espíritu combatiente

La palabra sentida en lo más hondo de los que te tuvieron cerca

Atestigua que el homenaje es merecido y es poco

Qué ironía, Polo

Irte así

A esta hora de pensarte todavía inciertamente

Sólo es posible una promesa

Pasaste por la vida dando ejemplos de sobra

Luchaste hasta lo último junto a la clase obrera

Y demostraste que es posible apasionarse hasta dejarlo todo


Tu ejemplo nos obliga a prometerte

Que en cada nueva conquista

Enarbolaremos tu nombre

Que en nuestra lucha cotidiana

Tu recuerdo será bandera

Hasta entonces, Polo

Hasta la próxima pelea


16 de marzo de 2011

jueves, 10 de marzo de 2011

Nuevamente sobre la deuda. Los mitos del desendeudamiento

Va el artículo publicado en La verdad obrera nº 417, retomando la cuestión de la deuda pública.

http://www.pts.org.ar/IMG/rubon4165.gif

MAS SE PAGA, MAS SE DEBE

Los mitos del desendeudamiento K

Fecha: Jueves 10 de marzo de 2011

Por: Esteban Mercatante

La semana pasada, el gobierno nacional volvió a hacer uso de las reservas de dólares del Banco Central para pagar compromisos de deuda pública con organismos internacionales. En el decreto 276, que instrumentó dicho uso para las reservas, no se perdió oportunidad de indicar que “el Gobierno se encuentra atravesando un proceso de desendeudamiento externo”, que este uso de las reservas no haría más que profundizar. Sin embargo, una lectura atenta de la situación actual de la deuda pública desmiente categóricamente esta idea de que se está reduciendo la carga de la deuda.

La deuda no para de crecer...

Si hoy consideramos la deuda pública total (160.890 millones de dólares), esta equivale al 47% del PBI. Es decir, casi la mitad de lo producido anualmente. Esta es la misma proporción que tenía en 2001, es decir cuando el país entró en crisis aguda, entre otros motivos por la imposibilidad de sostener los pagos de la deuda. A pesar de que durante ambos gobiernos kirchneristas se pagó generosamente a los acreedores (tanto a los organismos financieros internacionales como a los bonistas) la deuda no ha hecho más que aumentar. Aunque la renegociación que se hizo en 2005 luego de años de default se dio con quitas que redujeron el monto de la deuda, si miramos su monto en 2001 y su monto actual, tuvo un crecimiento nominal del 11% entre 2001 y 2010.

Por qué sigue aumentando la deuda

Un factor muy importante para explicar el aumento de la deuda, son las condiciones en las cuáles se canjearon bonos en 2005, y nuevamente el año pasado. Los mismos ajustan por inflación según el CER (además de que se conceden cupones por el crecimiento de la economía). Como resultado de esta generosa concesión a los bonistas, que se hizo para garantizar un buen negocio con el canje a pesar de la quita nominal, el kirchnerismo ha presentado luego como un acto “contra los usureros” la manipulación de los datos de inflación elaborados por el Indec. Aunque en realidad la motivación inicial de las manipulaciones estadísticas estaba en ocultar el creciente costo de vida, con sus consecuencias sobre los reclamos salariales, es cierto que si el IPC hubiera reflejado la inflación real esto habría aumentado en otros u$s 33 mil millones el peso de la deuda. Pero esto no hace más que poner en evidencia que el resultado inevitable de la salida del default era una nueva explosión de la deuda pública, a pesar de la quita del 66%. Ya de por sí con quita igual era negocio, ya que la mayoría de los bonos habían sido comprados luego del default por bancos y otros inversores a precios bajísimos; pero el gobierno endulzó la oferta con la indexación y los cupones por crecimiento económico. Querer rehuir de las consecuencias de estas concesiones a los bonistas liquidando el índice de precios cuando de lo que se trataba era de rechazar cualquier renegociación de la deuda, no puede presentarse como un acto “patriótico”.

A esto se agrega, desde 2006 de manera cada vez más profunda, la emisión de nueva deuda para hacer frente al achicamiento del superávit fiscal. El aumento del gasto fiscal, y el peso que empezaron a tener los pagos de la deuda renegociada en el presupuesto nacional, fueron reduciendo el resultado fiscal positivo. Este maquillaje, que incluyó meter el superávit de la ANSES como parte de los recursos del tesoro nacional, y apelar a las ganancias del Banco Central por la depreciación del tipo de cambio y otras medidas similares, han ido creando nuevas obligaciones. Además, el gobierno ha ampliado la colocación de títulos de deuda en distintos organismos públicos, entre ellos ANSES y PAMI, además del Banco Nación.

Dilapidación de recursos

El gobierno cuenta con la ventaja de que la deuda en poder del sector privado (neta de organismos internacionales, ANSES y BCRA) es apenas 18% del PIB. El equivalente al 29% del PBI, es decir el 62% de la deuda total, está hoy en manos del sector público. El riesgo de ingresar en una situación crítica como la de 2001, u otras similares vividas en décadas anteriores es entonces bastante reducido.

Sin embargo, el marasmo creado por la deuda y el déficit creciente, y los esfuerzos para maquillarlo, comprometen anualmente casi un 25% de los recursos presupuestarios. Aunque gran parte se resuelva intra sector público, se trata de un desvío de recursos, sacrificados en el altar de “los mercados”.

Con los recursos que se destinan a pagar la deuda, podrían cubrirse en poco tiempo los problemas habitacionales que aquejan a millones de personas, una de los cuestiones más acuciantes para los sectores más pobres. Hoy el pago solamente de intereses de la deuda, sin contar los pagos de capital, representa diez veces lo gastado por el gobierno nacional en viviendas y urbanización. Como se, el tope de la jerarquía para la política del gobierno “nacional y popular” está en los malabares financieros y no en las necesidades de los trabajadores y el pueblo.

No pagar la deuda

La deuda está lejos de haber dejado de ser un problema, como afirman el gobierno y los medios “progres” oficialistas. El drenaje de recursos por pagos de capital e intereses sigue siendo el principal gasto del Estado, y a pesar de eso la deuda aumenta desmintiendo el planteo de que el kirchnerismo habría logrado el “desendeudamiento”.

Lejos de las renegociaciones o las manipulaciones estadísticas presentadas como “patrióticas” con la justificación de que evitan que aumente la deuda, es necesario imponer el no pago de la misma mediante la movilización obrera y popular. De esta forma, podrá imponerse el uso de los millones de dólares que anualmente van a las arcas de los bonistas u organismos financieros, o son bloqueados por los pases contables intra estados, puedan usarse para responder a las necesidades más acuciantes de los trabajadores y el pueblo, empezando por un plan de viviendas populares y obras públicas que de trabajo a millones pagando un salario que cubra la canasta familiar, y permita el acceso a viviendas a los sectores más postergados.

sábado, 5 de marzo de 2011

Zaiat y la "volatilidad" de precios. Doble desvergüenza

Como no podía ser de otra manera, en los afanes por encubrir las consecuencias que tiene la política oficial sobre el bolsillo de los trabajadores, el periodista Alfredo Zaiat ha lanzado en su columna del sábado los inverosímiles argumentos que ya se han vuelto costumbre.

Aprovechando el ciclo alcista que han recuperado los alimentos, nuevamente sugiere la necesidad "incorporar la evolución de los precios internacionales de los commodities, en especial Clos agropecuarios, en el análisis sobre el comportamiento de los precios domésticos de los alimentos". Desde ya que hay una conexión entre ambos mCojovimientos, pero Zaiat tiende a sugerir que este sería un punto fundamental y casi excluyente para explicar la inflación en la Argentina. Esto ya lo hemos discutido previamente, en polémica con otro economista K. Como ahí señalamos, la el proceso inflacionario en el país viene en marcha antes de que la tendencia alcista de los alimentos cobrara bríos en 2007. Además, cuando la suba de precios internacional se pinchó a fines de 2008 y estos se desplomaron, no sucedió lo mismo en el mercado local; y por último, las subas locales son muy superiores a las internacionales.
Pero donde el periodista alcanza el mayor grado de impostura es cuando apela a la necesidad de que el gobierno diseñe "estrategias de intervención pública que permitan disminuir el impacto local de esas volatilidades" de los precios internacionales. Se le olvida decir que lejos de ésto, el gobierno K ha intervenido... en el G-20, con la intención de bloquear cualquier limitación a los aumentos de precios. Como señalamos en su momento, el ministro Boudou, junto con Brasil, señaló que las iniciativas de regulación limitaría la oferta al desincentivar la iniciativa privada. Como no podía ser de otra manera, se ganó el apoyo de los rurales. No sorprende esta actitud del gobierno, ya que tanto el gobierno como el agropower ganan con los precios altos, aunque disputen la tajada que se lleva cada uno.
No hay "intervención pública" del gobierno K que vaya enfrentar la "volatilidad al alza" de los precios de los granos, con la cual mejora la recaudación por retenciones. Sólo liquidando el lucro capitalista en la producción agraria, expropiando y poniendo a producir colectivamente las tierras más ricas sobre las cuales ha avanzado el agropower en todo el mundo, con los costos nefastos para el acceso obrero y popular a consumos básicos y para el medio ambiente. Camino opuesto al del gobierno "nacional y popular" que aspira a recaudar con el hambre de los pueblos.

miércoles, 23 de febrero de 2011

El gobierno K y los rurales, juntos por la carestía de los alimentos

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Luego de la gran gesta Nac y Pop de los K contra la oligarquía en 2008, que apenas consistía en subir algunos puntos porcentuales los derechos de exportación para seguir asociados a la prosperidad del agropower, los rurales y el gobierno K empiezan a reencontrarse. El motivo es que tanto el gobierno nacional como los sojeros, se escandalizan ante cualquier medida que busque abaratar el precio de los alimentos, como las que se están discutiéndose en estos momentos en el G20.

El ministro Boudou, ha cosechado elogios de la mesa de enlace al haber planteado en la reunión del G20 del 19 de febrero que "La regulación de los precios no es un objetivo posible, ya que iría en contra la seguridad alimentaria, porque caería la cantidad ofrecida" Dice esto poniendo cara de póker, como si el campo argentino no obtuviera superganancias y seguiría siendo rentable aún si los precios cayeran considerablemente de sus niveles actuales. Pero claro, altos precios no sólo significan rentabilidad extraordinaria formidable para los sojeros, sino mayor recaudación por retenciones a las exportaciones.
De esta forma, y en alianza con Brasil, el gobierno Argentino busca trabar cualquier medida que limite la nueva espiral de precios, que ya se están acercando a los alcanzados durante los primeros meses de 2008. De esta forma, los "progres" gobiernos Mercosur, de la mano de los Cargill, Monsanto, Molinos, Bunge, Nidera, junto con los "chacrers" y oligarcas, buscan conservar sus respectivas tajadas (aunque se sigan peleando unos con otros por su participación relativa) a costa de los altos precios internacionales, cuya consecuencia inmediata es empeorar las condiciones de vida para miles de millones en todo el mundo.
El ministro devolvió la gentileza de la mesa de enlace, planteando que le "parece muy bien" que acompañen la postura gubernamental.
El gobierno K muestra un posicionamiento que sólo desde una mirada muy estrecha puede considerarse nacional, ya que en pos de seguir recaudando algunos miles de millones de pesos por retenciones defiende el negocio sojero de las cuales los principales beneficiarios son las empresas de capital imperista que operan como cerealeras, semilleras, productores de agrotóxicos, además de los oligarcas y empresas agropecuarias. Esquema de negocios contra el cual hablaron en muchos discursos pero sin impulsar ni una medida que lo afectara seriamente, y que implica nefastas consecuencias para el medio ambiente.
Aunque mucho hablaron desde el gobierno en estos años de "defender la mesa de los argentinos", como señalamos en muchas ocasiones lo central para el gobierno era aumentar su tajada de la renta. Para ésto nada mejor que altos precios, frente a lo cual todo lo que ofrece el gobierno K es un "descuento" a los consumidores argentinos sobre los altos precios del mercado mundial, producto de las retenciones.
La "mesa de los argentinos", así como la carestía que amenaza a los pobres en todo el mundo y que es aprovechada por los especuladores y quienes monopolizan el comercio mundial, sólo puede ser enfrentada liquidando el lucro capitalista en la producción agraria, expropiando y poniendo a producir colectivamente las tierras más ricas sobre las cuales ha avanzado el agropower en todo el mundo, con los costos nefastos para el acceso obrero y popular a consumos básicos y para el medio ambiente. Camino opuesto al del gobierno "nacional y popular" que aspira a recaudar con el hambre de los pueblos.

martes, 22 de febrero de 2011

23/2 Marcha en repud8io a la masacre de Kadafi. Por la ruptura de relaciones diplomáticas con su gobierno

COMUNICADO DE PRENSA

EL PTS LLAMA A MARCHAR ESTE MIÉRCOLES A LA CANCILLERÍA
REPUDIAMOS LA MASACRE COMETIDA POR KADAFI Y EXIGIMOS LA RUPTURA DE RELACIONES DIPLOMÁTICAS CON SU GOBIERNO
CONCENTRAMOS A PARTIR DE LAS 18 HORAS EN SANTA FE Y 9 DE JULIO
(Buenos Aires, 22-02-2011) Christian Castillo, dirigente nacional del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), afirmó hoy que “repudiamos las masacres cometidas por Kadafi contra su propio pueblo en Benghazi y Trípoli. Las tropas enviadas por él dispararon repetidas veces contra los manifestantes causando más de 600 muertos en dos días, recurriendo al bombardeo de barrios en la capital del país. Kadafi no es hoy un líder antiimperialista como algunos quieren presentarlo, sino un dictador que se enriqueció personalmente con los altos ingresos por las exportaciones del petróleo. Mantiene excelentes relaciones y negocios con varias potencias y gobiernos imperialistas, empezando por el derechista primer ministro italiano Silvio Berlusconi y el también derechista gobierno francés de Sarkozy. Los mismos Estados Unidos, enfrentados con Kadafi en el pasado, consideran desde hace varios años que lo han domesticado por completo. Y gran parte del armamento que hoy descarga sobre el pueblo de Libia fue vendido por el imperialismo británico, que lo consideró un ‘aliado en la lucha contra el terrorismo islámico’”.
El dirigente del PTS también señaló que “lo que vemos en Libia es continuidad de lo ocurrido en Túnez y Egipto, y de las movilizaciones que se están dando también en Yemen, Bahrein y Argelia. La juventud y los trabajadores ya no soportan vivir en la miseria frente a dictadores subordinados al imperialismo que se enriquecen a su costa y que les niegan las mínimas libertades políticas y sindicales. Los imperialistas que han sostenido a estos gobiernos ahora tratan de reacomodarse para evitar que la caída de estos regímenes cuestione sus intereses. Por eso la única manera de que estos procesos revolucionarios permitan satisfacer las demandas de las masas movilizadas es que culminen en gobiernos obreros y populares. Estos procesos que están desarrollándose en el mundo árabe y musulmán son la avanzada de una suerte de nueva ‘primavera de los pueblos’ que se está dando en respuesta a las consecuencias de la crisis capitalista internacional”.
Castillo finalmente denunció que “el gobierno argentino no ha dicho palabra frente a la masacre cometida por Kadafi como tampoco lo había hecho frente a Mubarak en Egipto. Es una vergüenza. Exigimos la ruptura de relaciones diplomáticas con el gobierno de Kadafi y con los que hoy están reprimiendo a su propio pueblo en Yemen y Bahrein. Por ello nos movilizaremos este miércoles a la Cancillería argentina, concentrándonos a partir de las 18 horas en Santa Fe y 9 de julio". De la convocatoria participarán también otras organizaciones de izquierda como Izquierda Socialista, Convergencia de Izquierda, Asambleas del Pueblo, etc., organismos estudiantiles, sindicales y de derechos humanos.
Secretaría de prensa del PTS

PARTIDO DE LOS TRABAJADORES SOCIALISTAS

CONTACTOS:
CHRISTIAN CASTILLO: 15 5881 9565
MARCELA SOLER (PRENSA): 15 5470 9292

VIRGINIA ROM (PRENSA): 15 5006 4242

Fidel apoyando a Gadafi. ¿El rol contrarrevolucionario de la burocracia castrista un invento trosko?

Ya lo hemos visto usar el prestigio de la revolución para apoyar a numerosos gobiernos latinoamericanos autodenomidos "progres", que no tomaron ni una sóla medida contra el imperialismo y se mantuvieron siempre en los marcos de las necesidades de la burguesía.
De esta forma, no sería ninguna novedad la distancia del castrismo de cualquier iniciativa revolucionaria en el terreno internacional, ya que es lo que viene haciendo hace décadas -incluso habiendo retaceado apoyo a Guevara cuando éste partió con unas tropas bastante recucidas, primero hacia el Congo y luego hacia Bolivia.
Pero ahora estamos viendo que, luego de varios días de la feroz masacre que viene realizando Gadafi contra su propio pueblo, Fidel sale a mostrar su apoyo al dictador Libio: habrá "que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira, o una mezcla de hechos de todo tipo que, en medio del caos, se produjeron en Libia".
Fidel le agrega un toque bizarro al anunciar que "el crimen que la OTAN se prepara a cometer contra el pueblo libio", como si en los últimos años el dictador no se hubiera reconciliado con la "comunidad internacional" de las potencias imperialistas, acompañando la lucha contra el terrorismo y ganando así el apoyo imperialista para sostener su regimen opresivo contra el pueblo libio.
Frente al cerrado rechazo de tanto populista latinoamericano de criticar a Castro ya que eso era "atacar la revolución", los trotskistas siempre hemos señalado el nefasto rol de la burocracia tanto para la defensa de la socialización de los medios de producción, como para transformar a la isla en una trinchera de la revolución internacional. Ésta defiende la economía nacionalizada en tanto que es fuente de sus privilegios, pero cada día va minando sus bases, permitiendo la extensión del mercado negro y el avance de relaciones capitalistas de la mano de distintas multinacionales. En el plano internacional su rol no tiene contradicciones: como muestra el gesto de Castro hacia Gadafi, esta burocracia es enemiga de la iniciativa independiente de las masas trabajadoras, y están dispuestos a bancar a dictadores que las reprimen.
Por eso, la única manera de defender seriamente a Cuba de las acechanzas de la restauración capitalista es impulsando una revolución política que expulse a la burocracia parásita y establezca organismos de democracia obrera que permitan regenerar las bases de la economía de transición y permitan a cuba ser un punto de apoyo para el desarrollo mundial de la revolución socialista.

viernes, 18 de febrero de 2011

Crisis global, año 3: tiempos de desequilibrios

Mucho se ha escrito sobre los hilos que vinculan al proceso revolucionario que se extiende por Medio Oriente y la crisis mundial desatada en 2008. El pronunciado aumento del desempleo, que en Egipto ronda el 25%, y la carestía causada por la fuerte alza de los alimentos, son los dos principales impactos de la crisis internacional que se articularon con la extrema pobreza y el descontento con los regímenes opresivos para preparar un cóctel explosivo. El carácter estructural de las aspiraciones depositadas en la lucha contra los regímenes pro imperialistas de la región, hace difícil la perspectiva de que la acción de las masas pueda apaciguarse con reformas democráticas limitadas.
Lo llamativo es que, poco tiempo antes de que estallaran las movilizaciones, había numerosos indicadores de que EEUU, el epicentro de la crisis, empieza a superar la recesión aguda en la que estuvo sumido. Otros síntomas muestran a algunos países de Europa recorriendo el mismo camino.
En este contexto, hasta algunos marxistas sucumbieron al entusiasmo y dieron completamente por terminada no sólo la recesión, sino la crisis, señalando de paso que no fue igual al '30. Hecho fuera de disputa, pero que no resulta de mucha utilidad para analizar dónde estamos ni cual es el panorama de los próximos años.
La crisis desatada agravó la crisis de hegemonía norteamericana paralizando su agenda internacional y dando más espacio a las llamadas "potencias emergentes" o líderes regionales, o incluso permitiendo un modesto resurgimiento de Rusia en la arena internacional. Los ataques lanzados por las empresas para reestructurarse frente a la crisis, y luego de los gobiernos para ajustar las cuentas públicas frente a los costos acarreador por los salvatajes a bancos y empresas, dieron lugar a extendidos procesos de lucha de clases. Durante 2010, en Grecia, España, Portugal y Francia se dieron numerosas huelgas generales y luchas de todo tipo, contra los mecanismos destinados a descargar la crisis sobre los trabajadores y sectores populares. Finalmente, el mismo año termino con los primeros pasos del proceso que hoy recorre los países árabes.
¿Significan los síntomas de reactivación económica un relajamiento de las tensiones? ¿Puede preverse un panorama de crecimiento que oxigene y permita a los países más convulsionados por las movimilizaciones dar algunas concesiones, como ocurrió en América Latina luego de las severas crisis de finales del Siglo XX que dieron paso a los gobiernos "posneoliberales" que tuvieron algunas iniciativas de tinte reformista de la mano de los altos precios de la soja y los hidrocarburos?
Difícilmente. La situación internacional ha ingresado en un momento de impasse, pero que no se prolongará por mucho tiempo. El optimismo sobre las perspectivas para los próximos años se da de bruces contra la enorme desproporción entre los recursos puestos en juego por los gobiernos de los países más desarrollados y los magros resultados logrados. Los eslabones más debiles de Europa, ya están pagando los costos del masivo endeudamiento al que los empujó la crisis, sin siquiera haber logrado poner algún coto al desempleo masivo y la depresión económica; su "viabilidad ecomómica"-como gusta decir a los académicos adscriptos a la ortodoxia neoliberal- sin abandonar el Euro está severamente puesta en duda.
Alemania y EEUU muestran algunos síntomas de recuperación, pero bastante anémicos. Mientras tanto, la locomotora exportadora China va rumbo a estrellarse contra la estrechez del mercado internacional, y la incapacidad de su mercado interno para absorver las mercancías que ya no pueden colocarse en el exterior. Los gobiernos locales y las empresas mixtas asociadas a los mismos, han encarado masivos proyectos de infraestructura y urbanización que están completamente subutilizados y serán de difícil amortización. Mientras tanto, el endeudamiento interno y los riesgos de incobrabilidad han ido en aumento, mientras los precios mantienen un ritmo alzista. Todos los ingredientes para el estallido de una burbuja están presentes allí; habrá que ver por cuanto tiempo pueden las autoridades chinas posponer la situación y mantener el crecimiento acelerado.
En este contexto, ¿puede el alza de los precios del petróleo jugar un rol de contenedor? Acá las probabilidades no son mucho mayores. Cierto es que estos mantienen un fuerte ritmo alcista. Pero éstos se mueven en paralelos a los precios de los alimentos, cuyo aumento ha agravado las condiciones de vida de la población y profundizado el descontento, no sólo en Medio Oriente sino en todo el mundo. Pero además, el devenir de estos precios, y los ingresos dependientes de los mismos, se ha transformado en una de las variables más inestables al calor de esta crisis.
El dólar, moneda en la cual están basados los precios internacionales, está severamente cuestionado como base del sistema monetario internacional. El masivo endeudamiento del Estado federal norteamericano, que venía en ascenso desde los recortes impositivos a los ricos impuestos por George W Bush en 2001 y pegó un salto con las medidas de salvataje a bancos y empresas y los planes de estímulo encarados desde 2008, sumado al manejo ultralaxo de la política monetaria de la Reserva Federal desentendiéndose del impacto internacional de su política, han exacerbado los cuestionamientos. No sólo países como China o Brasil han salido a sugerir la necesidad de una nueva base para el sistema financiero internacional, sino que el propio FMI ha sugerido la necesidad de reemplazar al dólar, proponiendo en su lugar la extensión de los Derechos Especiales de Giro (DEG) emitidos por dicha institución.
Pero sobre todo, el rol que ha cobrado la especulación en el comercio internacional de granos se ha transformado en una causa de enorme inestabilidad en los precios, que de un año a otro pueden conocer variaciones de hasta un 40% o más. Funcionarios como el comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos, se refirieron por eso a un “exceso de reacción en los mercados”.
Los capitales especulativos han sacado enorme provecho de la masiva inyección de liquidez impulsada por la FED y otros bancos centrales. A falta de mejores oportunidades de negocios en un mundo en crisis, usaron esos fondos para especular con la deuda pública, agravando la crisis en países como Grecia, España, Portugal e Irlanda (la lista se seguirá agrandando, ya podríamos agrega a Bélgica), y para invertir en derivados de combustibles y granos. De esta forma, al calor de la búsqueda de ganancias especulativas, los precios seguirán en la montaña rusa.
Numerosos desequilibrios signan la economía mundial. El origen de los mismos está en la crisis que varios se apuran a dar por terminada. Habrá que convivir con ellos hasta nuevo aviso y saber aprovecharlos.