lunes, 11 de julio de 2011

Breves notas polémicas sobre los determinantes del crecimiento de la economía argentina y sus contradicciones actuales

Quería señalar algunas breves cuestiones, a propósito de una columna publicada el día de ayer en los temas de debate económico de Página/12. Ésta básicamente se dedica a repetir lo que parece ser el único caballito de batalla al que se reduce su credo heterodoxo. Básicamente que "1) La economía no tiende espontáneamente hacia el pleno empleo potencial; 2) el nivel y la tasa de crecimiento de la demanda efectiva influyen en el desarrollo de los recursos productivos y, por ende, en el PIB potencial". Si uno hiciera algunas salvedades, podría decirse que, salvo que uno quiera aferrarse a alguna variante neoclásica -tradicional o moderna, siempre ramplona- estas afirmaciones son bastante triviales y poco discutibles. Como mínimo, la economía NO TIENDE SIEMPRE hacia el pleno empleo potencial; cuando por distintos motivos se retrae -en el conjunto de la economía o en sectores importantes de la misma- el proceso de aplicación de las ganancias obtenidas en un nuevo ciclo de producción de mayor escala que el precedente (es decir cuando decae la acumulación de capital) esto tiene como consecuencia un decaimiento en la tasa de crecimiento del producto y de la demanda agregada, que a la vez impacta sobre las ganancias y por lo tanto incrementa la presión a la caída de la acumulación. Este cadena de eventos, librada a sí misma, en ningún modo puede pensarse, a la manera en la que lo hacen la escuela austríaca o los neoclásicos del tipo RBC (Real Bussiness Cycle) como un proceso "autorregulador" necesario luego del cual la economía saneada recuperará rápidamente el pleno empleo potencial. Como mínimo, puede decirse que antes de que algo así pueda siquiera plantearse, el "saneamiento" puede ser un proceso en varias rondas de bancarrotas económicas, depresión, deflación y desempleo en aumento.
También está fuera de discusión -siempre con algunas precisiones- que el nivel de crecimiento de la demanda efectiva influye en el los nivels de crecimiento y en el desarrollo, y que alimentar dicho crecimiento puede en algunas condiciones dinamizar la acumulación. Claro que, en su análisis, se habla de un recipiente (capacidad productiva) un flujo (la demanda efectiva), pero lo que no aparece nunca es ela cuestión de la rentabilidad. Se busca polemizar contra la idea de que antes de hacer políticas de demanda es necesario ampliar el recipiente, es decir incrementar la capacidad. La clásica vulgata de los ortodoxos contra cualquier política redistribucionista. Pero frente a éste planteo, la formulación que hacen adolece del mismo problema básico: hablar de la economía, de la importancia de la oferta y la demanda, sin partir de que el metabolismo de la economía capitalista se encuentra detterminado por la evolución de la ganancia. La demanda agregada se encuentra determinada en primera medida por las decisiones de producción de los capitalistas (que implican sus gastos en pagar salarios, comprar insumos y materias primas, y adquirir nuevos medios de producción) que dependen de la rentabilidad, que varía a lo largo del ciclo por diversos factores. La capacidad que tiene el impulso "autónomo" a la demanda depende siempre de la situación concreta, y no es una fuerza operante en iguales condiciones con abstracción del desenvolvimiento cíclico de los capitales.
Sin embargo, a despecho de lo discutible de las definiciones abstractas, la cosa escala con la lectura sesgada que tienen que hacer de la evolución reciente de la economía argentina, para que cuaje su análisis en sus postulados teóricos (varias de estas cuestiones las hemos discutido ya con uno de los autores en otra parte; ver aquí). El primero de estos "sesgos" (por no llamarlo dibujo) en su argumentación
aparece cuando se pretende que el crecimiento argentino de la última década se explica primariamente porque "el gobierno desoyó esas recomendaciones [de jerarquizar la oferta y no la demanda]". Se olvidan que antes de eso, lo que al pasar mencionan como el "tipo de cambio competitivo", se impuso de la mano de una megadevaluación que significó una masiva redistribución.... de los asalariados al capital. Este formidable desplome de los costos laborales (ver aquí) fue, junto con el crecimiento de la demanda externa, uno de los motores de la producción local. Les guste o no a estos economistas, cualquier otroa medida de impulso a la demanda efectiva, con excepción de los planes jefes y jefas y alguna suba no remunerativa del salario (que no llegaron en magnitud a compensar el "shock" negativo que tuvo la caída del salario real), no llegó hasta bastante más adelante. Fue la recomposición de las ganancias producto de la devaluación el factor que dinamizó el crecimiento, y no la demanda. Esta es una primer falacia de sus argumentaciones.
Un segundo problema (al menos si se quiere dar cuenta de lo que realmente esta ocurriendo con la economía argentina y de los efectos del accionar estatal) es pretender que dentro de la batería de políticas económicas, aquellas de impulso a la demanta ocupan un lugar destacado. Esto no es así. Hace años, la principal partida presupuestaria luego de los pagos de capital e intereses de deuda, correponde a subsidios. Para el año 2010, exceptuando los subsidios a las personas dentro de la masa total (que según IDESA alcanzó los $115 mil millones), 69 mil millones fueron subsidios a las empresas. De esta masa, $32 mil millones fueron compensaciones a empresas como compensación por controles de precio o regulaciones similares. Es decir, que se destinaron a solventar la ganancia que numerosas empresas -nacionales y extranjeras- dejaron de percibir por verse obligadas a aceptar algún límite a su voradidad. Habría que ser bastante rebuscado para considerar que estamos en este caso ante una política de "impulso a la demanda agregada". Estamos ante lo mismo en los otros $ 37 mil millones correspondientes a subsidios al transporte, de los cuáles sólo tal vez los fondos destinados a exportar combustible puedan contabilizarse como impulso a la demanda, con la salvedad de que se trata de un pobre paliativo para una catastrófica política energíta, con muy poco de nacional y nada de popular, (que entre otras cosas ha permitido que Repsol amasara grandes fortunas explotando avidamente las reservas comprobadas de gas y petróleo y sin invertir en exploración, y paga carísimo afuera el fuel oil que podría adquirirse aquí más barato).
Por último, otra consecuencia de querer salir del paso con definicioes abstractas en vez de meterse en incómodos análisis concretos, es pasar por algo algunos efectos indeseados de las políticas de demanda que sí existen (la mayoría de ellas para consumidores de estratos medios altos que puedan embarcarse en cuotas, y dudosamente presentables como una política redistribucionista nac & pop; aunque es cierto que muchos trabajadores están consumiento a lo loco los pesos que ahorran, comprando también en cuotas, para evitar que la inflación pulverice el poder adquisitivo de esos pesitos). Este impulso a la demanda, viene teniendo entre sus principales efectos un crecimiento exponencial de las importaciones. Se trata en muchos casos de productos terminados o insumos que se producen localmente pero no en la escala suficiente, porque hacerlo requeriría más inversión. La demanda, entonces, no repercute en este caso ni en desarrollo ni en una mayor tasa de crecimiento.
Entonces, centrarse en la polémica contra quienes plantean el enfriamiento de la economía es esquivar el bulto. El esquema K ha acumulado desequilibrios, no tanto por impulsar la demanda (aunque sí lo ha hecho, no es esta la clave en los aumentos del gasto) como por buscar administrar el agotamiento del esquema de crecimiento basado en dolar caro y salarios planchados (sobre dicho agotamiento, ver aquí). La apuesta kirchnerista a administrar dichos desequilibrios permitiendo que se profundicen, o el ajuste ortodoxo, son dos variantes que, por vías diferentes, preparan enormes costos que serán soportados por los trabajadores y los sectores populares. La discusión, desde el punto de vista de la clase trabajadora, no puede reducirse a optar entre lo malo (seguir como hasta ahora preparando el futuro estallido de los desequilibrios en curso) o lo peor (un ajuste ortodoxo ya para imponer una supuesta "racionalidad" capitalista frente a los desajustes actuales), sino cuestionar las propias bases del capitalismo semicolonial, expropiando a los expropiadores capitalistas, nacionales y extranjeros y tomar medidas fundamentales para cortar con el saqueo imperialista que durante estos años no hizo más que profundizarse aunque la bonanza lo haya disimulado.

27 comentarios:

Nahu dijo...

En tu razonamiento (criticás a los ortodoxos pero metes a Say por la ventana), el crecimiento potencial de la economía está dominado por la ley de Say, es decir, la oferta engendra la demanda. Tu causalidad va del aumento de la rentabilidad al aumento de la inversión, de la inversión al crecimiento del producto, y del crecimiento del producto al alza de la demanda
agregada global (como el consumo, los salarios, etc).
Es decir, estas diciendo que el aumento de la rentabilidad y caída de los salarios impulsan al empresario a aumentar su producción y puede venderla por completo…..te pregunto: porque alguien invertiría si no hay demanda, si no sabe si va a poder vender; si tiene capacidad ociosa (algo que para vos es obvio) y encima hay menor demanda debido a la caída de los salarios, porque va a invertir y así revertir el ciclo???

Si hablas de la tasa de ganancias efectiva, existe una correlación entre los niveles de utilización efectivos y la tasa de ganancia efectiva, debida a las oscilaciones de la demanda agregada. No ves que el impacto de la demanda sobre el nivel de utilización y de éste sobre la tasa de ganancia efectiva y la inversión.

Con tu razonamiento, como explicas esto:
“Los beneficios y la tasa de ganancia llegan a un máximo entre 1996-1997, y luego se estancan y descienden, en tanto la inversión continúa siendo muy alta hasta el inicio del segundo semestre de 2000, cuando cae fuertemente (arrastrando a la economía a la recesión)”.

Nahu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nahu dijo...

Decís:
"Este impulso a la demanda, viene teniendo entre sus principales efectos un crecimiento exponencial de las importaciones. Se trata en muchos casos de productos terminados o insumos que se producen localmente pero no en la escala suficiente, porque hacerlo requeriría más inversión. La demanda, entonces, no repercute en este caso ni en desarrollo ni en una mayor tasa de crecimiento."

Nadie dijo que la demanda es una condición suficiente para el desarrollo. Pero lo que si es seguro, es que sin demanda hay nada....

Nahu dijo...

Decís: 2) el nivel y la tasa de crecimiento de la demanda efectiva influyen en el desarrollo de los recursos productivos y, por ende, en el PIB potencial".
Le podes agregar sin ningún problema un incremento en la productividad vía Ley de Kaldor-Verdoorn y Ley de Okun. Es decir toda economía en crecimiento genera un excedente adicional, gracias a la existencia de economías a escala en el sector industrial principalmente, que permiten el incremento de los salarios reales sin generar inflación y sin dañar la rentabilidad.
1-Si la productividad se incrementó un 10% qué problema habría en incrementar los salarios reales un 10%.
2-Si el empresario llevó adelante el proceso de producción incluso antes de que se incremente la productividad, por qué no lo llevaría adelante luego de qué se incrementó el rendimiento por trabajador, aunque tuviese que pagar entre un 0 y 10% más en salarios reales.
Aclaración: la suba de los salarios reales disminuye el margen de ganancia por unidad pero incrementa la masa total de ganancias dado que la demanda será mayor (vía aumento del salario real). Es decir el empresario se beneficia de lo que se llama ganancia por rotación. Este aumento de la demanda vuelve a aumentar el producto y la productividad reiniciando el ciclo. Por lo tanto no habría límites, más que la tasa a la que se incrementa la productividad, al aumento del salario real.

DEMANDA AGREGADA-AUMENTO DE LA UTILIZACION DELA CAPACIDAD-INVERSION-PRODUCTO-PRODUCTIVIDAD-SALARIOS REALES-DEMANDA AGREGADA…

Revista Circus dijo...

Como dice Nahu, sin demanda efectiva, aunque la tasa de ganancia sea alta, pero no se vende...¿por qué motivo alguien invertiria en una nueva maquinaria? la tasa de ganancias normal refiere a un stock de capital pasado, en cambio la inversion es un flujo y no un stock, que no esta determinada por dicha tasa de ganancias, sino por la demanda efectiva. La tasa de ganancias que se calcula normalmente expresa una rentabilidad del stock de capital ya invertido y para nada implica mayor o menor inversion. Kalecki decia que la economia es la ciencia que confunde stocks con flujos, y para eso los marxistas no paran de confundir y confundirse.

Revista Circus dijo...

Ninguno Nahu, esa es la idea transmitida. Los salarios son costos y como tales en condiciones normales de utilizacion se transmiten a precios. La explicacion de la inflacion es por costos y puja distributiva. En tanto la puja no sea consistente con el excedente, tendras subas de precios con las subas de salarios.

En el periodo post crisis, los salarios suben mas que la productividad, y alli los empresarios trasladan dichos aumentos, para mantener el mark up real.
ver sobre inflacion por costos y puja distributiva:

nota corta: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/33-4177-2010-02-07.html

y tres papers sobre inflacion clasico keynesiano

https://sites.google.com/site/alejandrofiorito1/home/Fiorito_AEDA2010.pdf?attredirects=0

https://sites.google.com/site/fabianamico1/home/Amico_AEDA2010.pdf?attredirects=0

https://sites.google.com/site/serranofranklin2/home/2-Serrano_2006_Hist%C3%A9resis%2CDin%C3%A1micaInflacionaria.pdf?attredirects=0&d=1

Revista Circus dijo...

Otro punto respecto a que: "Este impulso a la demanda, viene teniendo entre sus principales efectos un crecimiento exponencial de las importaciones." es un punto correcto, pero que no tiene nada que ver con la explicacion en la nota de pagina, donde la restriccion externa no esta tratada. Es claro que una politica activa de sustitucion de importaciones como vino ocurriendo en nuestro pais desde el 30 hasta 1976, son indispensables, para poder prolongar el crecimiento alto que genera mayor productividad. Aun con una revolucion socialista, al dia siguiente del triunfo, se tendra con otra redistribucion del ingreso, la misma productividad y los mismos problemas de restriccion externa, o tal vez agravados, pero nunca aliviados. Por lo que atacar este punto como exclusivo de un orden capitalista es otro error, que no permite aprender los limites de nuestra economia. Ver http://grupolujan-circus.blogspot.com/2011/07/diamand-y-la-sustitucion-de_03.html

Revista Circus dijo...

Señalo una de las tantas confusiones del texto de punto de desequilibrio, que no permiten entender el planteo: "Pero frente a éste planteo, la formulación que hacen adolece del mismo problema básico: hablar de la economía, de la importancia de la oferta y la demanda, sin partir de que el metabolismo de la economía capitalista se encuentra detterminado por la evolución de la ganancia."

El autor, no diferencia con "ganancias", si se refiere a tasa de ganancia, masa de ganancias; o si se habla de la relacion ganancias sobre producto (efectiva) o si habla de la normal. Si se refiere a la efectiva o la masa de ganancias, esta incluyendo las cantidades demandadas, por lo que la suba de la demanda aumenta las ganancias, y aumenta el grado de utilizacion. Similar error que comete Astarita en sus apreciaciones. Supongo ya que es un atributo de los "marxistas hilferianos" en confundir que se crece por demanda efectiva y la distribucion es exogena. Por lo que inconsistencias de puja distributiva se expresan en inflacion. para este tema ver http://grupolujan-circus.blogspot.com/2011/07/izquierda-y-economia-vulgar-marx-no.html

Revista Circus dijo...

otro punto que no hace referencia a que la nota de 5000 caracteres en pagina, no puede dar cuenta de todo:
"Por último, otra consecuencia de querer salir del paso con definicioes abstractas en vez de meterse en incómodos análisis concretos"

para avalar este desarrollo que explica de manera clasico keynesiana, el crecimiento, no solo en la Argentina, sino como planteo general, se realizó un estudio para la Argentina donde se muestra que efectivamente los shocks de corto plazo de demanda (gasto, consumo autonomo, etc) generan procesos de aceleracion de la inversion, raices unitarias, histeresis. Y dan bien econometricamente. ver en http://grupolujan-circus.blogspot.com/2011/04/producto-potencial-y-demanda-en-el.html

Punto de desequilibrio dijo...

Parte I Bueno, lamento las demoras en responder, pero compromisos laborales y otras cuestiones me impidieron ponerme antes a responder. Va una respuesta que creo agarra todos los puntos.
Nahu, estás mal informado. Se puede criticar la ley de Say, y sin embargo afirmar una primacía de la oferta. Eso es lo que hace Marx (un importante crítico de la ley de Say no dirías?) y en el me baso. Los trabajos de Shaikh y otros autores han elaborado en el mismo sentido. En última instancia estamos ante una insulsa controversia si intentamos contraponer oferta y demanda, cuando se trata de una totalidad orgánica. Pero la crítica de los que plantean una primacía de la demanda, es olvidar que la demanda efectiva tiene una fuente primaria en la propia clase capitalista. Aún cuando el Estado interviene en la economía haciendo políticas de demanda, la mayoría de la demanda efectiva es explicada por las decisiones gasto de los capitalistas. Entonces estas son determinantes para entender el movimiento de la economía, no sólo pensando a largo plazo la cuestión de la inversión, sino también el desenvolvimiento cotidiano según se mantengan o incrementen ligeramente los desembolsos en capital circulante. ¿Estoy afirmando como vos pretendes que al aumentar la producción “puede venderla por completo”? No, en ningún momento digo eso, lo estás metiendo vos por la ventana. Sólo señalo que la demanda efectiva está fuertemente vinculada a las decisiones de producción, y que por lo tanto lo que afecte a estas repercute sobre la demanda.
En todo caso, también hay otra confusión en tu argumento: no es lo mismo hablar de la ley de Say que plantear la relevancia de primer orden que tienen las decisiones de los capitalistas como generador de demanda efectiva. Se trata, en todo caso, de tener un punto de partida que evite las contraposiciones o concesión de primacía unilateral, un poco tontas, que se pueden dar a la oferta o la demanda. La ley de Say es una de estas tonterías, pero no la única. Te sugiero que leas la Introducción a la crítica de la economía política (o Introducción a los Grundrisse), un texto sumamente abstracto pero con definiciones que habría venido bien que fueran más tenidas en cuenta para no caer en contraposiciones poco productivas.
Obviamente, el problema de la realización de las mercancías producidas, no está automáticamente resuelto por el hecho de que digamos que las decisiones de los capitalistas. Justamente lo que planteé, si lees bien el post, es que las dificultades de realización (un problema de demanda efectiva, o también podría ser una caída en la demanda ocasionada por la liquidez como ocurrió cuando la crisis de Lehman que extendió a todos los mercados de dinero cortando las cadenas de pago) puede impactar también sobre las decisiones de gasto de los capitalistas, generando un efecto de retroalimentacion que deprima la producción.
Vos me planteás “no ves que el impacto de la demanda sobre el nivel de utilización y de éste sobre la tasa de ganancia efectiva y la inversión” (¿acá no aparece la causalidad que criticabas? :P). Yo te pregunto, ¿realmente te parece que en todo momento del ciclo del capital es necesaria una política que aumente el nivel de utilización? El problema es no hacer un análisis concreto de las situaciones, y opinar que siempre se puede hacer exitosamente política de demanda, y que siempre en el capitalismo hay problemas de demanda, y que por lo tanto siempre es necesario hacer políticas de demanda. Esto es equivocado y no se condice con la dinámica del capitalismo. Y teóricamente no logró probarse. Como plantea Shaikh el propio Kalecki, en su última obra teórica importante “subraya que todavía falta una explicación satisfactoria de los determinantes a largo plazo de la inversión” que evitaran que la suposición de que el capitalismo tiende al estancamiento se basra en hipótesis ad hoc (Shaikh, Valor, acumulación, y crisis, p. 338).

Punto de desequilibrio dijo...

Parte II Lo que vos -y revista circus- plantean supone que cualquier demanda sostenida va a ser respondida con una producción equivalente, digamos que algo así como que “cada demanda genera su producción rentable”. Bueno, esto no es así; el mark up, y por lo tanto la rentabilidad esperada y la tasa de ganancia efectiva varían cíclicamente. El nivel de uso de la capacidad es un componente en esta ecuación, pero está lejos de ser el único, y siquiera el central. Nuevamente debo remitirlos a Shaikh y su desarrollo de un modelo con mark up variable, y que no puede ser fijado arbitrariamente por los capitalistas como sugiere este planteo de circus: “los salarios suben mas que la productividad, y alli los empresarios trasladan dichos aumentos, para mantener el mark up real” (Shaikh, “A dynamic approach to the theory of effective demand”, http://homepage.newschool.edu/~AShaikh/effdem.pdf). Ponés nuevamente palabras en mi boca que yo no proferí cuando sostenés que estoy “diciendo que el aumento de la rentabilidad y caída de los salarios impulsan al empresario a aumentar su producción”. Evidentemente, cualquier recorte salarial más o menos generalizado PRESUPONE LA EXISTENCIA DE UNA SITUACIÓN RECESIVA Y NO CONTRIBUYE A RESOLVERLA EN LO INMEDIATO (sólo a personajes estrambóticos como Jorge Castro se les ocurre ver las cosas en esos términos). Pero sí puede ser uno de los aspectos que creen las condiciones para elevar la rentabilidad esperada, articulandose con medidas que enfrenten la depresión de la demanda y ser entonces la base para un nuevo ciclo de acumulación. Realmente, si no tenés en cuenta este elemento no se cómo explicás la recuperación de EEUU y algunos países de Europa a comienzos de los '80. Vos remarcás más adelante que una menor tasa de ganancia puede ir acompañada de una mayor tasa de ganancia, lo cual es así. Pero, ¿realmente te parece que en todo momento este trade off es evaluado positivamente por los capitalistas? Yo te diría que no. Nuevamente, es necesario un análisis de las situaciones concretas.
Pero la discusión no es esa, sino si puede la política de demanda aumentar y mantener el crecimiento y ser la base para evitar la retracción económica, INDEPENDIENTEMENTE de lo que sucesa con el conjunto de los determinantes de la acumulación. Responder afirmativamente a esta pregunta es caer en un pensamiento optimista infundado similar al de creer que cada oferta crea su propia demanda. Esto es lo que está sugerido en el texto, y el parte de lo que podríamos considerar como un “sentido común” kaleckiano que opina que la economía capitalista tiende espontáneamente al estancamiento y sobre todo, que lleva a sugerir que la regulación puede tener efectos virtuosos perdurables en el tiempo.
La regulación del capitalismo puede alterar la dinámica del sistema, pero no puede reemplazarla. Los auges y crisis son inevitables, aún se haga políticas de demanda.
Una última cuestión, por la cita que me pegás y me pedís que explique (como si un razonamiento abstracto alcanzara para explicar una situación concreta considerando que el ciclo de reproducción del capital es una articulación de distintas fases que enfrentan distintos desafíos; sobre los “cortes” de la crisis ver David Harvey, Los límites de El capital): te estás olvidando que en dicho ciclo justamente se mantuvo fuerte la inversión porque más allá de la tasa de ganancia efectiva había una gran expectativa sobre la tasa de rentabilidad esperada en los proyectos de lo que se llamaba la nueva economía, y las acciones tecnológicas. Gran parte de los proyectos de inversión más importantes estuvieron asociados a eso y empezaron a hundirse cuando se hizo evidente que las expectativas de retorno de esas inversiones no se iban a materializar.

Punto de desequilibrio dijo...

Parte III Ahora, está muy bien esta discusión teórica, pero no veo que ni Nahu ni circus pongan en discusión una cosa central de mi comentario: que es falopa decir que el elemento preponderante en la política economía K sea las políticas de impulso a la demanda agregada. Tampoco dicen nada de que, a pesar de la tan mentada importancia de las políticas de demanda, el factor dinamizador del crecimiento más relevante -excluyendo el viento de cola externo- y que dio inicio al ciclo de crecimiento, no fueron estas políticas de demanda, sino la depreciación que aumentó la competividad y la tasa de ganancia mediante el desplome de los costos salariales. Si queremos hablar específicamente de la industria, primero aumentó la tasa de ganancia, luego aumentaron los desembolsos en capital circulante, esta fue la fuente para el aumento de la demanda efectiva (acompañando también el impulso externo) y recien despues aumentó la masa de ganancias efectivamente realizadas. Recién en 2007 empiezan a notarse algunas políticas más fuertes de demanda y se empieza a dar una combinación. ¿Cómo entra esto consistentemente en lo que dice el artículo de página u otras notas de grupo lujan? No entra, será por eso que nada dicen al respecto.

Por último, sobre mi planteo de que la demanda viene siendo respondida con importaciones. Ustedes lo remiten directamente a la “restricción externa”. Pero yo digo que los capitales que producen en el país, no están respondiendo a la demanda con inversiones que aumenten la capacidad productiva para responder a dicha demanda que existe. Son dos cuestiones distintas. Por otra parte, sobre la cuestión de la restricción externa y los problemas tradicionales de la economía argentina discutidos por el estructuralismo, los invito a leer unos breves aspectos de crítica que realicé a las lecturas tradicionales sobre este problema -adelanto de un trabajo de próxima aparición- en este link http://puntoddesequilibrio.blogspot.com/2010/11/el-circulo-vicioso-del-capitalismo_08.html. Sin duda, una estructura productiva con enormes rasgos de atraso en términos de los estándares internacionales como la argentina sin duda afrontará una “restricción externa” aún en el caso de una economía de transición. Pero la manera en la que esto se plantearía poco tendría que ver con la forma en que aqueja actualmente. Eso es materia para otro post.

Nahu dijo...

Rta a parte III:
Aunque los términos de intercambio (o tasa de ganancia se alta) sean favorables, si no hay demanda no creces. La mejora de los TI lo que posibilitó fue que, al incrementarse la demanda, la inversión que requiere insumos y bienes de capital importados pueda aumentar sin chocarse con la restricción externa. Es decir, relajó la escasez de dolares.
Los TI ayudan a solucionar la falta de dolares, pero como se está viendo no son suficientes. Por eso es necesaria una política agresiva de sustitución de importaciones.

Los impulsos a la demanda son sustentables mientras no te falten dolares. Nunca dijimos que los impulsos a la demanda son sustentables independientemente de dicha brecha.

Punto de desequilibrio dijo...

A ver Nahu, volvamos, ya que seguís salteandote lo central: el crecimiento argentino se disparó a fines de 2002 luego de un mazazo al salario, que justamente no representó primariamente un aumento de la demanda efectiva, sino todo lo contrario. Ya entendimos que les parece importante la demanda, pero discutamos con más rigor la dinámica del proceso argentino, que es lo que disparó el debate.

Nahu dijo...

Rta a la segunda parte de la respuesta III:
La inversión reacciona bien: https://sites.google.com/s​ite/graficos1234/home/inve​rsionypib1900-08.emf?attre​directs=0&d=1
La inversion sobre el pib crece: https://sites.google.com/s​ite/graficos1234/home/inve​rsionsobrepbi.emf?attredir​ects=0&d=1
El grado de utilizacion no llega al tope: https://sites.google.com/s​ite/graficos1234/home/grad​odeutilizacionarg.emf?attr​edirects=0&d=1

Nahu dijo...

Decis:
“Sólo señalo que la demanda efectiva está fuertemente vinculada a las decisiones de producción, y que por lo tanto lo que afecte a estas repercute sobre la demanda.”
Explica como seria el mecanismo entonces.

Decis:
“En todo caso, también hay otra confusión en tu argumento: no es lo mismo hablar de la ley de Say que plantear la relevancia de primer orden que tienen las decisiones de los capitalistas como generador de demanda efectiva.”
Explica el mecanismo….

Dije:
“no ves que el impacto de la demanda sobre el nivel de utilización y de éste sobre la tasa de ganancia efectiva y la inversión”
En ninguna lado se esta diciendo que la Inversión responde a la tasa de ganancias….lee bien vos…

Decis:
“no ves que el impacto de la demanda sobre el nivel de utilización y de éste sobre la tasa de ganancia efectiva y la inversión”
Te inventas un cuco??? Decime porque no se puede….a ya se, porque el capitalismo lleva en si el germen de su propia destrucción con lo cual si echamos leña al fuego para que se destruya mas rápido, mejor….

Decis:
“realmente te parece que en todo momento del ciclo del capital es necesaria una política que aumente el nivel de utilización?”
Quien dijo en todo momento???

Citas a Shaick citando a Kalecki. Te cuento lo que pensaba Kalecki de países como el nuestro:
Para el caso de los países subdesarrollados, Kalecki no pensaba lo mismo, por eso, es bueno citar brevemente a Serrano (2001):

“Comecemos pelo próprio Kalecki . Kalecki reiteradas vezes afirmou que não aceitava a teoria da distribuição de Cambridge ( a qual vários autores inclusive lhe atribuiam a autoria) no que diz respeito as economias capitalistas maduras , sujeitas à longo prazo a uma restrição de demanda efetiva.
No entanto no que diz respeito as economias em desenvolvimento que ele chamava de “mistas” e considerava sujeitas a uma restrição de oferta de capacidade produtiva, Kalecki(1953) em conferência apresentada no México seguia exatamente o raciocínio descrito acima para uma situação de excesso de demanda. Achava que a inflação é que gerava, via mudanças na distribuição, a poupança correspondente ao nível de investimento.
Na mesma linha, insistia no combate ao gasto improdutivo nas economias mistas que, se não fosse reduzido, tornava necessária mais inflação e mais concentração de renda para um dado nível de investimento e além do mais se fazia às custas do consumo dos trabalhadores.
As mesmas idéias foram defendidas por Kaldor(1956) após sua visita ao Chile (Palma (1989)) . Combinando sua teoria da distribuição com a idéia Cepalina do gasto improdutivo na América Latina ser desproporcionalmente elevado e suntuoso imitando os padrões de consumo dos países ricos, Kaldor passou a argumentar que o gasto improdutivo era responsável na economia latino americana não por um lento ritmo de acumulação, mas pela tendência a concentração de renda e inflação.”(Serrano, 2001).

Decis:
“Pero sí puede ser uno de los aspectos que creen las condiciones para elevar la rentabilidad esperada, articulandose con medidas que enfrenten la depresión de la demanda y ser entonces la base para un nuevo ciclo de acumulación.”
No me respondiste. Decime porque el empresario va a invertir si no hay demanda, no va a vender, aunque la tasa de ganancias sea del 100%????

Decis:
“Realmente, si no tenés en cuenta este elemento no se cómo explicás la recuperación de EEUU y algunos países de Europa a comienzos de los '80.”
No tengo el link, pero si tenes casilla de mail te mando un trabajo donde explica absolutamente todo sobre USA y muestra como tu teoría se cae a pedazos.

Nahu dijo...

Decis:
“sino si puede la política de demanda aumentar y mantener el crecimiento y ser la base para evitar la retracción económica, INDEPENDIENTEMENTE de lo que sucesa con el conjunto de los determinantes de la acumulación.”
Mira los links que te mando Circus.

http://grupolujan-circus.blogspot.com/2011/04/producto-potencial-y-demanda-en-el.html

y estos otros donde la inflación es por costos y puja

https://sites.google.com/site/alejandrofiorito1/home/Fiorito_AEDA2010.pdf?attredirects=0

https://sites.google.com/site/fabianamico1/home/Amico_AEDA2010.pdf?attredirects=0

Decis:
“Esto es lo que está sugerido en el texto, y el parte de lo que podríamos considerar como un “sentido común” kaleckiano que opina que la economía capitalista tiende espontáneamente al estancamiento y sobre todo, que lleva a sugerir que la regulación puede tener efectos virtuosos perdurables en el tiempo. “
Una cosa es kalecki hablando de los países europeos y otra sobre los latinoamericanos.

Nahu dijo...

Te sigo: cae el salario (todo lo que vos quieras), tenes la mejor tasa de ganancia de la historia del capitalismo. ¿Para qué vas a producir si no tenes demanda?...vos producirías por el amor a producir y acumular capital.

Nahu dijo...

“La segunda posición keynesiana”
La respuesta al problema de la inestabilidad fundamental, seguida principalmente por Kalecki (1970) y Steindl (1952 y 1979), también conocida como escuela de Oxford. (Serrano 1995).
Pasando a analizar más en detalle esta posición enumeramos los supuestos principales:
La inversión determina el ahorro, es fundamentalmente autónoma (al igual que en la primera posición), pero varía la forma en que el ahorro ajusta a la primera.

“The second route through which investment can generate the corresponding amount of savings is by raising the level of output together with the corresponding productive capacity, without any need to change the real wage and the normal rate of profits.” (Garegnani, 1992).

Otra característica distintiva son las condiciones monopolísticas que determinan en el corto y en el largo plazo que el precio este determinado por un “mark-up” sobre los costos primos. Ergo, la tasa de beneficio esta determinada por las reglas del “mark-up”. Este estará determinado a su vez, por el grado de monopolio dado las características estructurales del mercado, generando así que la distribución sea “autónoma” a las fluctuaciones en la demanda, de la capacidad instalada y del “output”.
Con la distribución del ingreso exógena queda definida entonces una propensión marginal a ahorrar.
En esta posición no hay una tendencia a un uso normal de la capacidad, dado los supuestos anteriores, no se producen variaciones en la inversión o propensión marginal a ahorrar que permitan llevar la economía a su nivel deseado.
Es la capacidad instalada la variable dependiente y su crecimiento y nivel de utilización están determinados por la inversión que como ya dijimos es autónoma. A modo de ejemplo, si se incrementara la demanda, el primer impacto sería sobre el grado de utilización de la capacidad y solo en el caso que los capitalistas consideren ese aumento como persistente, aumentarían la inversión.
Ante la existencia de insuficiencia de demanda, se genera en el largo plazo una tendencia a una subutilización crónica de la capacidad instalada.
Nuevamente aquí, el ajuste se dará mediante un acomodamiento de la demanda agregada a la capacidad productiva ya que el grado de monopolio impide que precios y beneficios sean lo suficientemente flexibles como en la primera posición para que se produzca un ajuste entre ellas. Resumiendo, no hay un mecanismo de ajuste endógeno que posibilite la coincidencia entre demanda y capacidad. Dicha coincidencia puede producirse solo de casualidad.

“Given the joint assumptions of autonomous (capacity-generating) investment and exogenous distribution (and hence a rigid marginal propensity to save) Duch a congruente betwenn capacity and demand can only happen as a fluye if all these independent parameters by accident happen to be in a particular relation to each other.” (Serrano, 1995)

Nahu dijo...

Es decir, al igual que en la primera posición, la tasa de crecimiento de la capacidad productiva esta determinada por la evolución de la inversión autónoma.
Tomando nuestra ecuación general:

u * sp * r = g

La variable dependiente es “u”, despejando:

u = g / (sp*r)

Ahora los movimientos en la acumulación se acomodan a través de fluctuaciones en la capacidad instalada y no sobre alguna de las clases sociales como en la ecuación de Cambridge.
A priori, pareciera que la segunda posición tiende a adaptar la capacidad a las fluctuaciones en la demanda, pero como la inversión es autónoma en el largo plazo no hay una tendencia hacia un uso normal de la capacidad dado que como ya dijimos los precios y distribución son exógenamente determinados por factores monopólicos y la inversión también lo es.
Es decir, la subutilización de la capacidad (u < 1) permite que el ajuste sea a través del uso de la capacidad, pero una inversión autónoma impide que la capacidad ajuste a la demanda.
Es importante señalar aquí que Kalecki construyó su teoría para los países desarrollados ya que decía que en ellos primaban estructuras monopólicas de los mercados, estructuras no competitivas rechazando un ajuste a través de la distribución como en el caso de la primera posición.
Consecuencias a largo plazo:
En el largo plazo la demanda agregada determina el nivel del output.
El nivel de la capacidad productiva depende de las decisiones previas de inversión autónoma.
Hay una tendencia a una subutilización de la capacidad debido a las condiciones monopolísticas del capitalismo moderno.

Nahu dijo...

Decis:
“El capital): te estás olvidando que en dicho ciclo justamente se mantuvo fuerte la inversión porque más allá de la tasa de ganancia efectiva había una gran expectativa sobre la tasa de rentabilidad esperada en los proyectos de lo que se llamaba la nueva economía, y las acciones tecnológicas. Gran parte de los proyectos de inversión más importantes estuvieron asociados a eso y empezaron a hundirse cuando se hizo evidente que las expectativas de retorno de esas inversiones no se iban a materializar.”
Te olvidas que la mayor cantidad de la nueva economía que señalas era financiada por el estado americano a través del pentagono, DARPA y agencias financiadas por el estado. Es decir inversión en innovación y desarrollo. Otra vez, la demanda agregada (componente autónomo: I & D) dirigida por el estado. Ahora si coincidimos….JA!

Nahu dijo...

También conocido como “primera posición keynesina” (Garegnani 1992) o teoría de Cambridge ya que, hace referencia a los modelos presentados por Kaldor (1956), Khan (1959), Robinson (1962) y Luigi Pasinetti (2000).

Los principales supuestos de esta posición son:
-La inversión es autónoma en el largo plazo, determinada exógenamente por animal spirits, factores institucionales, progreso técnico o por mecanismos shumpeterianos, etc.
-El nivel de inversión genera el monto correspondiente de ahorro en el largo plazo. Es decir, la inversión es independiente del ahorro.
-La propensión a ahorrar es exógenamente determinada.
-Hay una tendencia a la utilización normal de la capacidad.
-La distribución del ingreso es endógena.
-Los propensión a ahorrar de los capitalistas (sp) esta dada y depende de la tasa de beneficio (r).

Tal consideración de la inversión les permite solucionar así el problema de la inestabilidad de Harrod, causado por la respuesta de la inversión al grado de utilización de la capacidad.

Dados los supuestos, podemos presentarlos matemáticamente de una manera sencilla:

S = I
S / Yp = I / Yp
(Y / Y) * (S / Yp) = I / Yp
(Y / Yp) * (S / Y) = I / Yp
u * (S / Y) = I / Yp ECUACIÓN 1

S = sp * (1 – w) * Y
S = sp * r * Y ECUACIÓN 2

Reemplazando la ecuación 2 en 1 y operando:
u * sp * r = g ECUACIÓN GENERAL

La ecuación que expresa la primera posición supone u = 1 en el largo plazo , por lo que obtenemos:

r = g / sp Ecuación de Cambridge

Se considera que la propensión a ahorrar de los capitalistas (sp) está dada ya que no hay gastos autónomos. Para simplificar se puede suponer que son los únicos que ahorran. De otro modo, lo hacen en mayor propensión que los trabajadores. Se trabaja a plena capacidad y la inversión es determinada por fuera del sistema, entonces queda determinado el ritmo de acumulación de capital (g) y la variable dependiente es (r).

Nahu dijo...

Enumeraremos a continuación los supuestos implícitos que presenta este enfoque para que se produzca el mecanismo de ajuste:
- La propensión a ahorrar de los trabajadores es menor a la de los capitalistas, por ende la propensión marginal a consumir es mayor en los primeros que en los segundos, y este ahorro de los capitalistas surge de los beneficios.
- Los precios son totalmente flexibles en el largo plazo, como así también los salarios y los beneficios. Implica que ante un exceso de demanda (u > 1) los precios aumentarán y con ello, los beneficios, provocando un descenso de los salarios y una caída en la demanda agregada, permitiendo el aumento en el nivel de acumulación.
Queda definida así la primera posición keynesiana, el mecanismo por el cual, dada una propensión a ahorrar de los capitalistas mayor a la de los trabajadores, una baja en el consumo o en el salario de estos últimos, aumenta el ahorro (beneficio) y por ende, permite incrementar la tasa de acumulación del sistema.
Es decir, los cambios en la distribución son necesarios para variar la tasa de acumulación de capital en el largo plazo. Para ello suponen que las variaciones en el nivel de la capacidad instalada se dan en el corto plazo, pero en el largo hay una tendencia hacia la utilización normal. Por lo tanto, dados los supuestos anteriores, la única forma de aumentar el ahorro al aumentar la inversión, es a través de la distribución del ingreso vía ahorro forzoso.
Cuando los precios varían, se produce un cambio en la demanda agregada, a favor de (w) en el caso que los primeros disminuyan y a favor de (r) cuando los precios aumentan.
Esto asegura que los precios estén determinados por la demanda agregada en el largo plazo y gracias a la flexibilidad perfecta del salario real, tasa de beneficios y precios, el nivel de utilización tiende a su nivel normal.
Comparando esto con los modelos neoclásicos podemos observar que el mecanismo corrector ante un desajuste entre la demanda agregada y la capacidad no es a través de la Ley de Say, donde el ahorro genera el correspondiente monto de la inversión. Aquí la inversión esta autónomamente determinada y es la que genera el ahorro a través de una caída en el consumo. No porque se haya producido una substitución en el sentido neoclásico, sino debido a un cambio en la distribución. Es decir, hay una relación negativa entre salario y beneficio. (Robinson, 1956)
El corto plazo es el único caso en que variaciones en el nivel de capacidad igualan el ahorro a la inversión:

“In the short period…the equalization of saving to investment comes about mainly through varying the level of utilization of given capital equipment...In the long run competitive equilibrium the relation of total income to the stock of capital is determined within certain limits by technical conditions...The distribution of income, however, is strongly influenced by the rate of investment.” (Robinson, 1962).

En conclusión, es la demanda la que ajusta endogenamente a la capacidad productiva en el periodo largo y la tasa de crecimiento de la última depende directamente de la inversión autónoma y de la tecnología.
Uno de los supuestos que le permite llegar a tales conclusiones es la tendencia a un pleno uso de la capacidad en el largo plazo. Se presenta a continuación una crítica teórica de tal supuesto partiendo de evidencia empírica para el caso Argentino.

Nahu dijo...

Es bueno analizar un poco mejor que se entiende por un uso normal de la capacidad.
En base a los datos observados, puede afirmarse que el nivel de utilización normal de la capacidad en la Argentina ronda entre el 75 y el 80 % de la capacidad instalada total, manteniéndose esta tendencia en todo el periodo analizado.
Se define entonces como nivel de utilización normal, aquel nivel promedio de utilización esperado, por los empresarios en el largo plazo, en base a las fluctuaciones de la demanda que prevén encontrar (Ciccone 1986). Dado que no pueden prever el futuro y pueden equivocarse, utilizarán como “previsión” la demanda efectiva de periodos anteriores.
Se verá entonces que es lo que motiva a los empresarios a mantener un determinado, pero flexible, uso de la capacidad instalada, dejando un amplio margen, a priori, “sin utilizar”. Ergo, el margen de maniobra, en lo que se refiere a flexibilidad en el grado de utilización, que quiere tener el empresario se debe a:
-La existencia de un exceso de capacidad podrá ser menor o mayor dependiendo de la amplitud de las fluctuaciones de la demanda. Si se encuentra que la caída en la demanda es breve, en el largo plazo habrá una tendencia a un uso de la capacidad por encima de su nivel normal, por el contrario si la caída en la demanda es continua, se verificará una tendencia a una utilización por debajo del promedio.
-Fluctuaciones estaciónales de la demanda que esperan atender en el caso de un “auge” para no cederle mercado a sus competidores.
-Evitar el aumento de los costos que provoca trabajar al cien por ciento de capacidad, dado que esto puede significar pagar horas extras y/o introducir turnos nocturnos más caros con respecto a los diurnos.
-Intención de no trabajar a pleno para en el futuro expandir el mercado y ampliar sus ventas.
-Atender ventas extraordinarias, no previstas por los empresarios.
Es esperable que quieran atender toda la demanda posible para no perder su posición en el mercado, ergo, el tamaño de la planta puede entonces ser más grande que el promedio de uso de la capacidad instalada.
En otras palabras, la discrepancia entre la capacidad efectiva y potencial no quiere decir, previsiones erróneas por parte de los empresarios, fricciones que impiden el mecanismo de ajuste en los mercados y/o expectativas negativas acerca del futuro de la economía. Todo lo contrario, es una diferencia “voluntaria” por parte de los productores para responder a la demanda.
Si llegase a encontrarse con un exceso de oferta ante una caída en la demanda, las características inherentes al capital fijo, es decir su durabilidad e indivisibilidad, hacen imposible que la firma ajuste su stock de capital en el corto plazo y debería esperar mucho tiempo, hasta que el mismo se desgaste, para poder ajustar su stock al nivel deseado. Esto se evidencia, incluso en el largo plazo, puesto que es muy costoso para la firma realizar este tipo de ajuste. En el caso de que se espere un incremento en la demanda en el corto plazo, las mismas razones que le impiden ajustar su stock de capital en épocas de caída de la demanda, son las que lo llevan a tener una capacidad instalada más grande a la utilizada en víspera del aumento de las ventas.

“…the level of production is quite variable in response to variations in demand, not only for single industries, but also for entire sectors.”(Petri, 2001)

Nahu dijo...

Resumiendo, el grado de utilización actual puede ser diferente al normal sin que por ello estén equivocados con respecto a una capacidad instalada rentable.

Siguiendo con esta definición de uso normal de la capacidad descripta anteriormente, que pareciera ser la característica descriptiva para el caso argentino en la última década.

Nahu dijo...

Reescribiendo la ecuación de Cambridge, indicando con un asterisco a las variables de largo plazo o normales (u = 1) :

r* = g* / sp

Sabiendo que la g* y sp esta dada exógenamente, la variable que queda determinada es la tasa de beneficio y como residuo el salario real.
Si los precios son flexibles, sabiendo que la disminución de los mismos, aumentan el salario real, la firma se encontraría con sus costos aumentados y por ende el aumento de la demanda que podría ocurrir ante una baja en los precios, se vería contrarrestado por un aumento en los costos y por lo tanto el impacto en los beneficios es doblemente negativo ya que por un lado hay una baja de (p) y por el otro un aumento del salario real. Por lo tanto el resultado de los beneficios es indeterminado puesto que no podemos saber si el aumento en las cantidades vendidas compensará el aumento de los costos.
Desde el punto de vista de la firma, si su meta es la búsqueda de beneficios, el mecanismo de ajuste de la demanda a la capacidad gracias a la flexibilidad de precios, de esta primera posición es incorrecto para realizar un análisis de tendencia de largo plazo.
Mirando el agregado, si todas las empresas suben los precios ante un exceso de demanda y a la par que aumentan los beneficios, la masa salarial real cae debido al aumento en los precios, es probable que el nivel de beneficio no aumente ya que las empresas verían sus ventas reducidas por la disminución del poder de compra de los trabajadores, es decir, de la demanda.
Este resultado es también conocido como la “paradoja kaleckiana de los costes”, donde lo que es válido para una firma, no lo es para la economía en su conjunto. (Kalecki, 1971).
En conclusión, la disminución del salario real dado que no hay gastos autónomos lleva a una suba inicial del margen de beneficios por unidad vendida, pero la masa total puede no cambiar, incluso disminuir dado que la caída en los salarios reales induce una caída en la demanda, ergo de las ventas, luego de la producción y finalmente una caída en el producto nacional.

Punto de desequilibrio dijo...

Nahu, te invito a que mandes link a un texto, en vez de ir transcribiendolo ad infinitum