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lunes, 9 de junio de 2014

Petróleo y política - Gobernadores e YPF S.A. tironean por administrar un nuevo pacto de vasallaje


En estos momentos estamos asistiendo a un nuevo capítulo de reajustes del régimen petrolero. Desde hace algunos meses el gobierno nacional elaboró un proyecto de reforma a la ley de hidrocarburos, vigente desde 1967. Hoy los gobernadores nucleados en la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI) se reunieron con la presidenta a discutir la propuesta; hay pautada una nueva reunión el lunes próximo.
Ocurre que la intención del gobierno creó asperezas entre varios gobernadores de provincias petroleras y el gobierno nacional. El motivo de la disputa es que el borrador armado por el gobierno bajo la batuta del CEO de YPF Miguel Galuccio, apunta a restringir sensiblemente los derechos de las provincias sobre los recursos, provincializados en 1992 con la ley 24.145, lo que se reforzó en la reforma constitucional de 1994. Entre otros puntos, el gobierno apunta a fijar un tope a las regalías que pueden recibir las provincias por la explotación de petróleo, fijándolo en 12 por ciento. Esto está por debajo del nivel que tiene en algunas provincias o regiones (hay áreas de Nequén donde llega al 15%). De esta forma YPF S.A. se aseguraría un límite a la parte de la renta que deberá entregar a las provincias. Otro punto clave de esta ley es garantizar concesiones a YPF S.A. por períodos prolongados, para poder negociar con holgura con los posibles socios de la petrolera en la explotación de petróleo no convencional. También se discute el destino de algunas petroleras provinciales, que Galuccio quiere sacar del medio.
Seguramente habrá quienes argumenten que el proyecto del gobierno nacional apunta a garantizar las condiciones para una política de "autoabastecimiento" y "soberanía energética", y que para eso es necesario aumentar las prerrogativas de la petrolera nacional. Sin duda, se trata de aumentar las prerrogativas de YPF S.A. asegurándose por ley lo que de otra forma es necesario negociar trabajosamente con cada uno de los gobernadores. Pero esta búsqueda de puentear a los "gobernas" es para el dudosamente soberano objetivo de poder avanzar más rápidamente en replicar acuerdos como el de Chevron, que es desde el punto de vista de las petroleras extranjeras aún mejor que las condiciones que establecía la ley 24.145 que privatizó. Como ya habíamos señalado en Ideas de Izquierda 2, toda la sanata de la desmercantilización de los recursos petroleros queda cada vez más enterrada en el altar de la supuesta soberanía hidrocarburífera (que si se consigue, será a costa de entregar Vaca Muerta en bandeja a las multinacionales, por mucho que YPF S.A. participe del banquete). Como señalaba hace unos días La mañana, el pacto que se quiere imponer replica el acuerdo con Chevron. Por supuesto, tampoco de trata de lamentar el meneado "avasallamiento al federalismo". Como mostraron en las dos décadas de dominio provincial sobre los recursos, los gobernadores no tienen ningún problema en ser vasallos, y de ser posible prefieren a las multinacionales que son buenas pagadoras, o a "nacionales" como Bulgheroni que se pasea por la Patagonia de la mano de socios chinos y antes británicos.
La clase trabajadora y los sectores populares tenemos que pelear por la expropiación y estatización sin pago de todo el complejo petrolero y gasífero, desde la extracción hasta la refinación, y su puesta a producción bajo control de sus propios trabajadores y con participación de los habitantes de sectores afectados, como las comunidades mapuches. Así como por la anulación de todos los acuerdos para la explotación no convencional y su prohibición. Lo opuesto a esta pelea por ver quién le pone la última firma al nuevo pacto de dependencia que están creando con los convenios para extender el fracking.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Sobre las posibilidades de la energía eólica en la Argentina (Miguel Fernandez)

Para profundizar la evaluación sobre fuentes de energía alternativas a los hidrocarburos, Miguel Fernandez, geógrafo, nos envia una muy interesante contribución, que analiza las posibilidades de desarrollo de la energía eólica en el país, por lo general muy subestimadas.

El acuerdo YPF-Chevron y el desarrollo del fracking por tierras neuquinas hace a uno reflexionar si no hay otra posibilidad de producción de energía que no solo pueda ser desarrollada con tecnología que permita cierta independencia de los paquetes tecnológicos de las empresas imperialistas, sino que además su explotación y uso contamine lo menos posible.

La idea es demostrar que es viable técnica y económicamente la Energía eólica (EO). Que la producción de un 13% de electricidad consumida a partir de EO hubiera reemplazado la carísima importación de GNL a partir de buques metaneros y que hubiera producido la misma cantidad de energía que Vaca Muerta, pero el “precio” seria 7 veces menor.

Veamos cómo está compuesta la matriz energética argentina: el 40%petroleo, 49%de gas, 7% de hidroelectricidad y 1% energía nuclear. Esta son las 4 fuentes de energía del país, luego una parte del petróleo y del gas (el 30% del gas es quemado para producir electricidad) son convertidos en electricidad.

La producción de electricidad de argentina proviene de 3 fuentes principales: las centrales térmicas en un 67%, la hidroelectricidad en un 27% y la energía nuclear 5%. La Capacidad Instalada (CI) es de 29.000 mega watt (mw) y la producción anual es de 114.000 millones de kilo watt hora (114 mmkwh) mientras el consumo es de 124 mmkwh, la diferencia, 10mmkh, proviene de importación. La idea de presentar estos números, es para tener un panorama general de la energía, pero también para que se comprendan las dificultades técnicas y las posibilidades de la EO.

Pero antes de seguir, es la EO una forma de energía marginal en el mundo, algo así como la utilización de los coches eléctricos? La producción anual de EO en el mundo es de 282,6 mmkwh, representando el 1% del total de la electricidad mundial; pero, es 2,4 veces más que todo lo que produce Argentina; y en algunos países representa un porcentaje significativo, como en Alemania, que tiene una CI de 25.030 mw, en tanto en España y Dinamarca supera el 20% del total nacional. Algunos países han incrementado enormemente su CI en los últimos años como China y EEUU que ha triplicado su producción en tres años.

Para ello ¿qué posibilidades tiene Argentina?:

Potencial Teórico: la Patagonia tiene una superficie mayor a 700.000 km². Se calcula que extensivamente se puede poner 6 molinos o aerogeneradores por km². O sea se podrían poner sobre 1/6 de la superficie de la Patagonia 500.000 molinos. Un molino de mediano porte de 2mw produce 8.000.000 de kwh. O sea se podría producir 4 billones de kwh. El doble de quemar todo el petróleo de la producción anual de Arabia Saudita, igual a todo el consumo eléctrico de EEUU y 32 veces el consumo eléctrico de Argentina. Los vientos de la Patagonia son considerados, en la jerga eólica, de buena calidad, con alto capacidad de carga, superior al 45%, cuando los de Europa no superan el 25% de capacidad de carga. Es decir que de las 8760 horas anuales, un molino produciría durante por lo menos 4.000 horas. En tanto la mitad del país tiene una capacidad de carga mayor a 35%.

El tema es que cada forma de energía eléctrica tiene sus características, que el sistema interconectado nacional debe ser capaz de combinar. La nuclear que representa el 5% de la producción es estable a lo largo del tiempo. En tanto la hidroeléctrica, se puede acumular el agua en las represas y generar cuando más se necesita. Y la proveniente de quema de gas presenta la característica que como en verano hay bastante gas disponible y en invierno es escaso por el aumento en el consumo para calefacción hay un pico y un valle de producción respectivamente.

Entonces la producción es variable y debe ser planificada en relación al consumo que también es muy variable a lo largo del día y del año.

Bueno la eólica, menos controlable, se recomienda, no puede superar el 10% de la potencia instalada, sin embargo hoy España produce un 26% a partir de esta energía en tanto Dinamarca el 20% con picos de 57%.

La Argentina presenta otra ventaja frente a Europa (además de la “calidad” de los vientos) de que una gran parte (94%) de la CI es flexible, ya sea por centrales térmicas el 67% o por la hidráulica con un 27%.

Entonces, si se reemplazara el 13% de electricidad consumida a partir de EO se produciría 16 mmkwh a partir de eólica para no desestabilizar el sistema. Aquí, se hará un paréntesis de que este tipo de energía se puede transformar en otros, como por ejemplo producir hidrogeno en los momentos de excedentes, gas que se puede quemar, con un alto poder calorífico y que produce como residuo la nada contaminante Agua. Además de otras alternativas viables aun con la tecnología actual.

Pero dejaremos de lado esas variantes para sólo analizar cómo se podría utilizar directamente.

Los 16 mkwh se podrían producir en poco más de 300 km² en la árida Patagonia, o sea una dos milésimas parte de la región. De los cuales se ocuparían efectivamente una mínima parte de esta superficie, incluyendo las obras viales de acceso y demás infraestructura accesoria. Porque como se dijo anteriormente se calcula un molino por km², pero no es que el aerogenerador ocupe esas 16,6 hectáreas efectivamente, sino que es una separación técnica para que uno no afecte el funcionamiento del otro.

Si bien ninguna forma de producir electricidad es enteramente nociva, la eólica es de las menos contaminantes y se calcula que 6 meses de producción equivalen a la energía insumida. La contaminación sonora y visual son de los puntos en contra, pero la idea es siempre instalarlo en lugares apartados; en tanto el peor defecto es la matanza de aves con las aspas, cuestión casi resuelta si se realiza un estudio previo de rutas de migración de aves.

Inversiones necesarias. Se necesitarían unos 2.000 molinos de mediano a gran porte de 2mw de potencia. El precio de un aerogenerador de tales características es de 1,2 millones de euros, mientras que si consideramos como referencia los costos totales de un proyecto en México, el costo seria 3.200 millones de euros, es decir 4.500 millones u$, pudiéndose abaratar por ser un proyecto de escala. Considerando que el costo de construcción de un parque eólico representa el 80% de los costos totales, el costo final durante 20 años seria de 5.700 millones de u$. el resto lo representa los costos de operación.

Según la información complementaria buscada en internet se estipula un costo de us$ 1.200 el mw de potencia instalada. Para la potencia instalada de 4.000mw (que podrían producir la cantidad de electricidad antes formulada) serian necesarios 4.800 millones de dólares.


Para comparar con algunos elementos de la situación energética actual, haremos dos comparaciones:

· A : comparando con el reemplazo de GNL importado:

Con la producción anual se evitaría quemar 4.000 millones de m³ de gas, justamente la misma cantidad que ingresa por buques metaneros y que representa una erogación de 2.500 millones de dólares. O sea que en dos años se podría costear el proyecto y quedarían 18 años de energía gratis casi (Ya que se considera de bajo mantenimiento y con una vida útil promedio de 20 años).


· B: comparando con Vaca Muerta:

Según los cálculos publicados en Ideas de Izquierda Nº 2 la producción de 50.000 barriles de petróleo y 3 mm³ de gas diarios (perspectiva productiva de Chevron) que energéticamente representan más o menos igual magnitud energética que 4.000 mw de potencia instalada de EO, tendría un costo anual de US$ 528.155.000. Si la inversión en EO la amortizamos en 20 años habría que invertir US$ 285 millones anuales. Se podría decir que seria la mitad de costos. El tema es que Chevron no nos venderá a costo sino 3 veces mas el petróleo ( el costo es de 26 us$ el barril y el precio que pagaremos 74 us$, e incluso us$110 el 20% exportable); y 5 veces más el gas (costo de 1.4 us$, y el precio que pagaremos es de 7.5 us$ el mbtu), o sea que en promedio seria 7 veces más barato producir con EO que comprarle la misma energía (P&G) a Chevron.

La inversión se podría haber hecho con 1/7 de las reservas del Banco Central y en 2 años, como ya se dijo se recuperaría la inversión y se dejaría de drenar dólares hacia el exterior.

Desde ya que el caso hipotético es considerando que el Estado se hiciera cargo de todo la infraestructura y maquinaria necesaria para llevar a cabo tamaña empresa, sin los sobreprecios y la corrupción propia de todos los gobiernos de nuestro país.

Aun con datos conservadores se puede dar magnitud de las posibilidades. Desde ya que esta producción de energía es enormemente menos contaminante que el petróleo tanto al extraerlo y transportarlo como al quemarlo. Es así que la electricidad generada podría representar entre un 25% de la electricidad total, pero en todo caso para que no sea un negociado “verde” de un grupo capitalista, teniendo en cuenta el detalle que el mayor grupo empresario argentino especializado en producción de aerogeneradores es el grupo Pescarmona, que se ha beneficiado enormemente con la obra pública energética, debería, el Estado poner los recursos económicos, pero también los científicos a disposición de tal proyecto. Además solo analizamos como ejemplo la energía eolica, pero el desarrollo de la energía solar térmica, la geotérmica , la mareomotriz y otras fuentes renovables tienen en el territorio argentino uno de los países más ricos potencialmente.

No sería una medida intrínsecamente socialista, sin embargo el carácter semicolonial del Estado argentina y la sumisión al capital extranjero de la burguesía local como bien lo expresa el acuerdo con Chevron, niega profundamente que sea tarea de la burguesía alguna reforma media o menos que menos, profunda de la matriz energética, hacia una completamente independiente y con un impacto ambiental lo más cercano a cero. Sera obra de la clase obrera, incluso al principio utilizando la tecnología disponible; pero con el avance internacional y afianzamiento de la revolución socialista, desarrollando nuevas tecnología capaz que hoy impensada o por lo menos llevando las actuales a niveles muy alto de eficiencia. Es hoy tarea de los revolucionarios convencer y hacer una experiencia en común junto a los activistas y científicos ambientalistas de que la la teoría marxista es la única que plantea una solución radical y real al problema de la destrucción de la naturaleza. Para que, parafraseando a un activista, no terminemos conformándonos con: "peleamos por un cambio de sistema y nos ofrecen 10% de biocombustibles".

jueves, 18 de julio de 2013

Noventismo recargado. Todo sea por el fracking

Como señala Pablo Anino en La verdad obrera nº 531 de hoy, el acuerdo con Chevron, y el decreto nº 929 con el cual se le ha tratado de dar un marco más universal para que parezca menos escandaloso, constituye un nuevo pacto de dependencia. Todas las declamaciones de soberanía que se hicieron cuando se anunció la "expropiación" de Repsol (más adecuado llamarla una recompra) para volver a la muy noventista YPF S.A., así como las ilusiones que se hicieron muchos progres con el decreto 1.127 de que se terminaría la "commoditización" de los hidrocarburos, se estrellaron en el altar del fracking (fractura hidráulica, método con el que se explota las reservas llamadas "no convencionales"). A las empresas que invertan más de u$s 1.000 millones, es decir sólo a Chevron actualmente (ayudada de contabilidad creativa, ya que sólo 740 millones son para traer equipos y materiales, y el resto es para compensar a YPF por el trabajo en el terreno), se les garantiza que en cinco años podrán exportar sin retenciones el 20% de la producción, teniendo libre disponibilidad de los dólares; aún si no pueden exportar por necesidades del mercado interno se les pagará como si lo hicieran, a precios internacionales, y no estarán sometidas a ningún cepo para convertir a dólares el dinero de dichas ventas. Una recomoditización plena, enteramente en contra de lo planteado hace un año. 

El costado aún más oscuro, sin embargo, es la completa ausencia de cualquier problematización respecto del fracking. Si la actividad petrolera en sí conlleva posibilidades de contaminación al medio ambiente, por roturas de cañerías, mala cementación de los pozos, que provocan filtraciones por mal monitoreo ambiental, todo esto va a ser agravado con la fractura hidráulica en lutitas.

El Centro Tyndall la Universidad de Manchester del Reino Unido, realizó en enero de 2011, un estudio sobre el impacto ambiental por la extracción de gas en lutitas con este método (Tyndall Centre for Climate Change Research: «Shale Gas: A Provisional Assessment of Climate Change and Environmental Impacts», Universidad de Manchester, enero de 2011). El estudio fue realizado en EEUU donde el análisis del agua mostró sustancias con propiedades tóxicas. Se analizó 260 productos químicos usados en el fracking. De ese total, 17 fueron considerados tóxicos para organismos acuáticos, 38 tóxicos agudos, ocho cancerígenos probados y otros seis sospechados de serlo, siete elementos mutagénicos y cinco producen efectos sobre la reproducción. El riesgo depende de la concentración y la exposición de esas sustancias a los seres vivos; pero las cantidades empleadas (en una plataforma de seis pozos, de 1.000 m3 a 3.500 m3) sugieren que es muy elevado.

La investigación de la organización “Amigos de la tierra” con sede en Londres afirma que:
-El 25% de las sustancias químicas utilizadas en f.h. puede causar cáncer
-El 37% causa trastornos al sistema endocrinólogo
-Del 40-50% puede afectar al sistema inmunológico, nervioso y cardiovascular.
-Mas del 75% puede afectar la piel ojos, y sistema respiratorio.

Un estudio de la Universidad de Cornell en los EEUU relevó 24 establecimientos rurales en seis estados en donde se registró la contaminación de aire, agua y suelo por exposición a químicos del fracking, la muerte de más de 70 animales por ingestión de agua contaminada, deformaciones congénitas en animales (por ejemplo, sin cola) y serios trastornos reproductivos y gastrointestinales. Los científicos advirtieron que los químicos podrían aparecer en productos de carne o leche a partir de esos animales. 

Bajo presión de distintos movimientos contra la instalación del fracking, los estados de Nueva York y Nueva Jersey decidieron una moratoria de las perforaciones hasta contar con normas de control. La ciudad de Pittsburgh prohibió en 2010 el fracking en la zona urbana. En el estado de Ohio, donde se reportaron sismos y contaminación de acuíferos, se estableció en enero de 2012 una moratoria de tres años.

A contramano de estas tendencias, los "progres" dentro del elenco de funcionarios oficiales celebran el pacto de dependencia que abre las puertas al pirata Chevron para empezar una primer prueba piloto que prepare la instalación masiva de la fractura hidráulica en el país, entregando jugosas concesiones a cambio de una pequeña participación estatal en los beneficios, y una amplia socialización de los costos, que no serán otra cosa que masivas catástrofes sociales en los lugares donde se avance con estos métodos.

En contra de este camino, es urgente avanzar en alternativas que permitan suplir la energía desarrollada por combustibles fósiles. A la energía eólica, fotovoltaica e hidroeléctrica, se pueden sumar las generadas por la energía electromagnética y la utilizada con hidrógeno como combustible, con las denominadas “celdas de combustible”. Métodos completamente boicoteados por las corporaciones transnacionales (los vehículos fabricados por “Honda” solo pueden alquilarlos a sus empleados de Japón y California) a causa del poderoso lobby de los hidrocarburos. Sólo rompiendo verdaderamente con el imperialismo, partiendo de expropiar sus posiciones y estatizando el conjunto del sistema energético, podrá ponerse a prueba estas distintas alternativas. Es una tarea que sólo puede recaer en la clase trabajadora, empezando desde hoy por pelear por la estatización y control obrero de todas las empresas para enfrentar la nueva muestra de "noventismo recargado" del gobierno de CFK.