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jueves, 11 de julio de 2013

Ya salió el primer número de IDEAS DE IZQUIERDA



Con motivo de la salida de esta nueva revista de política y cultura, entrevistamos a Christian Castillo, uno de sus impulsores y miembro de su Consejo Editorial. Ya está a la venta en los kioscos de diarios y en las principales librerías del país, y tendrá una regularidad mensual.



¿Cómo surgió este proyecto?
Christian Castillo: Se nos planteó como una necesidad en el actual escenario nacional, plagado de “relatos” enfrentados, que se presentan como polarizados, pero que comparten un mismo núcleo duro en la política real. El debate político y de ideas oscila pendularmente entre el relato oficial “nac & pop”, que es una mezcla de estatismo y desarrollismo, aunque la cruda realidad estructural del país nos muestra una vez tras otra el continuismo neoliberal; y un republicanismo liberal que cuestiona las “formas”, el “autoritarismo”, pero defiende aún más abiertamente las políticas propatronales que el gobierno adorna. Se cruzan acusaciones los intelectuales de Carta Abierta y los columnistas de 678 con agrupamientos como Plataforma o, a su derecha, el “lanatismo”, pero lo que no está y es fundamental en el debate nacional son las ideas de izquierda. Por eso le pusimos ese nombre a la revista.
Es una iniciativa que estamos encarando militantes del PTS junto a otros intelectuales no agrupados hoy en ningún partido, pero que están referenciados en el programa y la perspectiva del Frente de Izquierda y de los Trabajadores. Somos parte del Consejo Editorial, por ahora, Eduardo Grüner, Hernán Camarero, Fernando Aiziczon, Andrea D’Atri y Paula Varela y yo.
El objetivo que nos propusimos, como decimos en la editorial de presentación, es poner en el centro del debate el cuestionamiento a supuestos que se creyeron incuestionables durante los años de triunfalismo capitalista: que el Estado encarna el interés general de toda la nación sin diferenciación de clases, o que el máximo horizonte político está en conseguir reformas dentro del marco capitalista, o que los trabajadores no pueden tener su propia representación política y menos que menos protagonizar y dirigir acciones revolucionarias; ideas que están siendo puestas en cuestión por los nuevos fenómenos de la lucha de clases que vemos últimamente.
En ese sentido este primer número tiene como tema de tapa “La política en las calles” en referencia a los fenómenos de masivas movilizaciones en el mundo
Sí. Este primer número lo elaboramos cuando nuevas explosiones de rebeldía recorren el mundo y de esto dan cuenta varias notas. Entrevistamos a Ricardo Antunes, conocido sociólogo brasileño que explica las causas que empujaron a las calles a millones de sus compatriotas, y expone cómo durante los últimos años las condiciones de precariedad obrera se mantuvieron firmes en Brasil. Eduardo Grüner nos da una visión de primera mano de las movilizaciones en Turquía, que tuvieron su epicentro en la plaza Taksim; pinta así el panorama de rebeldía que vive el país. Por su parte, Juan Andrés Gallardo realiza un análisis más general de estas experiencias en el artículo “#JuventudenLasCalles”.
Un artículo tuyo, junto a otro de Hernán Camarero, recuperan la figura de Milcíades Peña...
Sí, hacemos una recuperación crítica de la obra de este historiador marxista destacando la originalidad de su abordaje sobre la historia nacional. Ambos artículos coinciden en que sus ideas y su método, reapropiados críticamente, son una valiosa herramienta desmitificadora frente al intento de reinterpretación de la historia nacional en clave neo revisionista que hace el kircherismo, que terminó rescatando los elementos más ramplonamente nacionalistas de esa corriente historiográfica, como mostró con la fundación del Instituto Dorrego.
La editorial se plantea dar al debate de ideas del marxismo mucha importancia. ¿Qué debates hay en este número?
Para este primer número contamos con la colaboración de Emmanuel Barot, un representante de la nueva generación de intelectuales marxistas franceses. En su artículo recorre el itinerario histórico de la idea del comunismo y discute que este no es justamente “solo” una idea. Fernando Aiziczon, por su parte, recupera el contrapunto que Perry Anderson hace entre Louis Althusser y E.P. Thompson sobre la concepción marxista de la historia. Nuestras compañeras Andrea D’Atri y Laura Lif aportan un artículo sobre el diálogo, y las polémicas, entre el feminismo y el marxismo en las últimas décadas.
¿Qué ejes discuten en el dossier?
Lo titulamos “Poder y clases sociales en el campo argentino”. En el primer artículo Esteban Mercatante expone cómo, contra la idea de que los grandes terratenientes perdieron relevancia en el campo argentino, estos mantienen una fuerte presencia y siguen concentrando la apropiación de la renta agraria, una masa de riqueza que va a sus manos por el solo hecho de monopolizar la tierra. Pablo Anino expone el entramado del agropower: la profundización de la penetración de las corporaciones multinacionales y el capital financiero durante las últimas décadas, de la mano de métodos productivos que transformaron al agro en una forma cada vez más “extractivista”, para beneficio exclusivo del imperialismo y los empresarios del sector. También exponemos la cruda realidad de los peones rurales. Este dossier inaugura una serie de investigaciones que nos proponemos sobre aspectos estructurales de la realidad argentina.
¿Qué otros temas aborda esta revista?
Fernando Rosso y Juan Dal Maso debaten con la “izquierda kirchnerista”, que en el lento pero persistente declinar kirchnerista, con aires de “fin de ciclo”, se ve nuevamente a punto de ser víctima de su impotencia histórica, incapaces de superar a un peronismo que muestra como principales variantes de continuidad en el poder después de los K a Massa o Scioli. Paula Varela traza una hipótesis sobre el nacimiento de una nueva generación obrera en el devenir de la lucha de clases de la última década. Y finalmente, Violeta Bruck y Javier Gabino exponen las nuevas producciones que una nueva generación de cineastas y documentalistas está realizando para registrar las nuevas acciones de lucha de clases. La revista también incluye críticas de libros recientemente editados de Eagleton y Graw.
¿Querés agregar algo más?
Sí, las primeras repercusiones fueron muy alentadoras entre quienes recibieron la revista, tanto por sus contenidos como por la presentación. El equipo de edición, ilustración y diseño hizo un gran trabajo. Todo esto nos reafirma en la pelea para que se abran camino las ideas de izquierda, las ideas revolucionarias. Nos inspiramos en lo que decía Marx, que las ideas se transforman en fuerza material cuando se apoderan de las masas; y en que la lucha ideológica, al hacerse carne en la clase trabajadora, puede crear las bases para armarla estratégicamente para luchar por el poder, con miras a la abolición de la sociedad de clases.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Los saqueos, o cómo el ajuste "heterodoxo" llega a todos y todas


 

El balance de fin de año, por si quedaba alguna duda, nos está mostrando que este fue el año del ajuste “para todos y todas”. Este ajuste involucró medidas de distinto tenor, desde el tapón a las importaciones y el cepo a la compra de dólares, hasta la quietud del mínimo no imponible de ganancia y la eliminación de las asignaciones familiares para los grupos familiares en los que alguno de los cónyuges supere los 7000 pesos, pasando por los ajutes de tarifas y transporte, el último anunciado 19D mientras el sindicalismo opositor marchaba a plaza de mayo.

Los hacedores de discurso cristinista vienen hace un tiempo contraponiendo entre los estratos de asalariados supuestamente privilegiados, que por sus propias mejoras se habrían vuelto crecientemente reacios a cargar con costos de una intervención del Estado de carácter “progresista” aunque se beneficiaron (siempre según este relato) de políticas favorables al empleo y los ingresos asalariados de este gobierno, y los estratos más pobres y precarios que serían aquellos en los cuáles la intervención estatal se concentraría de manera privilegiada. De esta forma, se buscó colocar el creciente descontento obrero en la vereda de “enfrente”, de los que no quieren poner el hombro para sostener el “modelo de crecimiento con inclusión”, como ha dado en llamar a su política el kirchnerismo.
Hace tiempo que este discurso hace agua entre los trabajadores con empleo registrado, y contribuye a acrecentar el descontento. Algo lógico por los propios números: como plantea esta nota, hoy “pagan ganancias los trabajadores que cobran de bolsillo más de $5782 mensuales si son solteros sin hijos, y más de $7998 si son casados con dos hijos. Son trabajadores cuyos salarios están muy cerca de los $7000 de la canasta familiar que necesita una familia para vivir con lo justo”. Por supuesto, se trata de “privilegiados si consideramos que según la EPH el 90% de los asalariados gana menos de $5460 y el 70%, menos de $3513. En la Argentina K se ha vuelto un “privilegio” ganar un salario que se acerca a la canasta familiar, privilegio que amerita ser gravado con el mismo impuesto que grava (poco, muy poco) la ganancia de los patrones. Y con la no movilidad del mínimo no imponible, un salario que a causa de la inflación se las ve cada vez en mayores problemas para cubrir el consumo necesario, afronta sin embargo una carga impositiva cada vez mayor. Esto se llama ajuste, soportado, como ocurre con todos los gobiernos, por una parte de los trabajadores, a la que se quiere poner el mote de “privilegiados”.
Pero los hechos de estos días muestran que el discurso también hace agua por el lado de los supuestos destinatarios principales de los favores oficiales, es decir los sectores más pobres. Por supuesto, como no podía ser de otra forma, el gobierno trata de tapar esto haciendo responsables, en esta oportunidad, a Moyano y Micheli, poniendo en duda el carácter espontáneo. Carta Abierta, ha señalado que estos hechos “nos alertan acerca de la existencia de una ofensiva desestabilizadora”. Y el bloguero K Lucas Carrasco ha planteado que "Los sectores populares no son tan boludos como para caer en celadas oscuras en momentos donde el gobierno nacional pulsea con los saqueadores de guante blanco en la Sociedad Rural..." (con buen tino, el bloguero P Abel Fernandez le ha señalado que “los únicos sectores populares a los que eso les importa en serio son los que viven en Palermo”).
Pero sólo en el mundo de las estadísticas oficiales faltarían motivos a los sectores populares para hacer reclamos por hambre. Sin una situación que tenga nada que ver con la emergencia social del 2001, una inflación que no baja del 25% anual viene golpeando duramente sobre los ingresos obreros. Los sectores más duramente golpeados son los de los ingresos más bajos. Mientras que el sector privado registrado realiza anualmente negociaciones paritarias en las que el resultado puede significar empatarle, ganar por poco o perder ligeramente frente a la inflación, en el caso de los trabajadores no registrados no hay nada por el estilo. La patronal cuenta con mayor poder para imponer condiciones y negar aumentos, o concederlos de forma mucho más módica. Como desde 2007 el crecimiento del empleo viene frenándose, y se paró completamente la tendencia a que se recuperara el empleo registrado en la proporción del empleo total, es un sector cada vez mayor de la clase trabajadora el que se ve afectado por estas condiciones. A esto se agrega que el último año se frenó un sector clave como la construcción, tanto para obra pública como en el sector privado. Algunos cálculos hablan de una destrucción de 40 mil puestos de trabajo durante el último año, pocos bajan de 25 mil en los cálculos más optimistas. La AUH, tan reivindicada por los sectores “progres K”, poco puede compensar este creciente deterioro.
Como decíamos al principio, el ajuste llega a todos los sectores de la clase trabajadora. Si para los estratos medios/altos llega por la vía del Estado (eliminación de asignaciones, no ajuste del mínimo no imponible, el tarifazo de los servicios y del transporte), para los sectores más bajos llega por el lado del endurecimiento de las condiciones de ingresos, a la par que son los sectores más expuestos al aumento del costo de vida en el que los alimentos son uno de los rubros que más velozmente aumentan.
Pueden sorprender poco, entonces, los sucesos de estas horas. El ajuste, aunque se pretenda moderado (y “heterodoxo”) resulta especialmente duro en los eslabones más débiles. Las pretensiones de colocar de la vereda de los privilegiados a los sectores obreros y populares que expresan descontento resultan cada vez menos creíbles. También pierde verosimilitud el intento de orderar el escenario político en los “clivajes” del gobierno vs corpos y la derecha, cuando la orientación profundamente antiobrera queda cada vez más en evidencia.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Desarrollar la Asamblea de intelectuales en apoyo al FIT


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Entre los grandes hechos políticos que se dieron en el marco de la conformación del Frente está la puesta en pie de la “Asamblea de intelectuales, docentes y artistas en apoyo al FIT”. En La verdad obrera nº 452
planteamos la perspectiva de la misma luego de las elecciones de octubre. Analizando el panorama de las principales corrientes de la intelectualidad nacional, unidas por el conformismo con los principales rasgos restauradores del kirchnerismo, planteamos la importancia de desarrollar esta asamblea como un polo en disputa con esta intelectualidad progresista y la miseria de lo posible que pregona. Es una tarea preparatoria fundamental para los tiempos convulsivos que se vienen, donde la "triple B" (burocracia sindical, barones del conurbano, y policía bonaerense) se prepara para golpear duramente a los sectores clasistas del movimiento obrero, y a todos los que salgan a luchar para enfrentar la crisis que se avecina, donde el "nunca menos" va a dar lugar al "ya no más".
Invitamos a leerla.

sábado, 18 de junio de 2011

Los intelectuales, el kirchnerismo y la izquierda. Los videos del debate del año





En el Blog de debates del IPS, pueden verse los videos del debate del año.

Pegamos acá la reseña de Página/12. También, el link a algunos comentarios del amigo Juan dal Maso en Los galos de Asterix.


DEBATE ENTRE INTELECTUALES KIRCHNERISTAS Y DEL FRENTE DE IZQUIERDA

Sobre la vida a la izquierda de los K
De un lado se alinearon María Pía López y Horacio González; del otro, Christian Castillo, Eduardo Grüner y Pablo Alabarces. Debatieron en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA ante unas mil quinientas personas.


Por Adriana Meyer

“El debate del año, no se lo pierdan”, decía un joven militante de En Clave Roja, la agrupación universitaria de Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Eran las 19 del jueves y el hall de la Facultad de Ciencias Sociales empezaba a llenarse de público. “El movimiento kirchnerista depende de una persona, supongan que Cristina se deprime porque le prima más el pesimismo que la esperanza y no va a ser candidata, ¿qué pasaría? ”, provocó Christian Castillo, dirigente del PTS, director del Instituto de Pensamiento Socialista (IPS) Karl Marx que organizó el encuentro, y candidato a vicepresidente del Frente de Izquierda (FIT).

En la presentación aparecieron las únicas coincidencias, todos son docentes universitarios. Además, María Pía López, Horacio González (director de la Biblioteca Nacional), ambos miembros de Carta Abierta, comparten la profesión de sociólogos y ensayistas con Castillo y Eduardo Grüner, quien, al igual que Pablo Alabarces, puso su firma en adhesión al FIT.

“Es un gran momento para el PTS y para nosotros”, arrancó González, y abordó, con lujo de citas, la llamada cuestión nacional, la fascinación de las izquierdas por las cuestiones populares y la atracción de la lucha de clases “que aparece de manera compleja, pragmática y ambigua en los movimientos nacionales”. Destacó que “en los movimientos nacionales es menor potencialidad temática y mayor componente popular, mientras que en la izquierda se da a la inversa”. Cerró su primera intervención afirmando que “el momento actual es delicado, profundo y de enorme atracción, con mi esperanza explícita, que no prosperará sin debate respetuoso”.

Alabarces contó la sorpresa que provocó su firma de apoyo al Frente. “Parece que mi imagen quedó congelada en aquel apoyo a Pino Solanas en 2009”, dijo. Para Alabarces “peronismo de izquierda es un oxímoron, una contradicción imposible”. Luego, relató que “desde el ’89 cada año recibía la llamada de compañeros del peronismo auténtico, que fueron los que conformaron el grupo Calafate”. Pero finalmente se posicionó con una frase de Antonio Gramsci que sería utilizada luego. “Creo que es más necesario radicalizar el pesimismo de la inteligencia antes que caer seducido por el optimismo de la voluntad, que es lo que aqueja a los compañeros vinculados a esta nueva izquierda peronista”, dijo. Y lanzó: “Lo mejor que le puede pasar al kirchnerismo es un crecimiento enorme del FIT”, sentenció.

María Pía López redobló la apuesta diciendo que al kirchnerismo lo beneficiaría el crecimiento “no sólo del Frente, sino también del solanismo y de la conflictividad social”. Para la socióloga, “el pesimismo de la razón podría llevarnos a considerar negativamente mucho del kirchnerismo, pero también nos puede llevar a suponer que no hay posibilidad de una autonomía de clase en las condiciones reales de los sectores populares argentinos”. Y agregó que ese concepto plantea “cuál es el grado de escepticismo que pueden tolerar nuestros cuerpos y almas”. Y confesó: “Cuando estoy optimista pienso que ciertas formas reparatorias, democratizantes del kirchnerismo son un paso hacia otra cosa, y cuanto más reconciliada estoy con la época es porque estoy más pesimista, porque lo que viene es un cierre feroz en el que esos pedacitos emancipatorios serán un saldo a liquidar y vendrá la revancha”. A su criterio, “este momento histórico merece compromiso porque fue capaz de interpretar y profundizar elementos democratizantes del 2001, como la no represión a los movimientos sociales y reparaciones como la Asignación Universal por Hijo”.

El anfitrión Castillo habló como en un acto de campaña. “El kirchnerismo no está contento con el aumento de la conflictividad social, con 50 días de huelga en Santa Cruz”, confrontó con López. “La intelectualidad kirchnerista construyó que a la izquierda no había nada, que las luchas de la izquierda eran funcionales a la derecha, como la lucha ferroviaria que incomodó mucho a un sector de la izquierda K porque terminó en el asesinato de Mariano Ferreyra por la patota de Pedraza, apañada por el Estado en un negocio en el que fue socio de la Unión Ferroviaria”, enumeró. “Cada vez que el movimiento de masas tendió a superarlo por izquierda, el kirchnerismo estuvo del otro lado, tuvo una política de domesticación, contención y esterilización de los movimientos populares”, agregó para enseguida demandar a los intelectuales kirchneristas que se pronuncien en contra del procesamiento de “4 mil compañeros por luchar”. Según dijo, “no te reprimen a veces, aunque sí a los qom y en el Indoamericano, pero te persiguen judicialmente en forma implacable”.

Grüner afirmó que “la clase dominante aprendió que bajo el actual gobierno se pueden hacer buenos negocios, lo cual ahuyentó todo peligro destituyente, y hacen cada vez más necesaria una oposición de izquierda”. Retomando el debate sobre la “batalla cultural”, indicó que “cuando allí surge el exceso se puede apreciar que los enemigos no lo eran tanto, tironeaban respetando las coordenadas de la misma lógica hegemónica”. Grüner afirmó que “hay muchísimo a la izquierda del kirchnerismo, como en Neuquén, donde la sociedad cometió el exceso de elegir a un obrero de una fábrica recuperada, y algunos decidimos apostar a que haya muchos más excesos, no 6, 7 u 8 sino miles de excesos”. El público aplaudió.

En la réplica, González se quejó del “menosprecio a la conciencia de miles de personas” porque “hay una voluntad popular no cooptable”. López enfatizó la incapacidad de la izquierda de asumir sus fracasos y lamentó que se atribuya al kirchnerismo cero poder para construir, porque sus logros solo serían producto de un viento de cola externo, y máximo poder de manipular, corromper y cooptar. “Es más fuerte que Kaos”, bromeó. Cerca de las 23, la señora que había cuestionado a Castillo por no ver “nada de lo bueno”, entre enojada e indignada le dijo: “Mire, mi mamá tiene su jubilación gracias a este gobierno y eso no es poco”. Y se fue.