miércoles, 16 de marzo de 2011

Qué ironía, Polo

Posteamos este poema de Daniel Satur, en homenaje al camarada Leopoldo Denaday, Polo.

Qué ironía, Polo

Irte así


Es como si ser ateos, dialécticos, materialistas

No alcanzara para explicar la dureza del ahora

Hoy nos la pasamos preguntándonos por qué

Cuál es la causa oculta que justifica tu ausencia

Qué extraña mano enemiga movió los hilos de tu historia


Tener que hablarte ahora, Polo

No es contradictorio con tantos años de marxismo

Es que estamos obligados a decirte

Que no te vas, que te tenemos para siempre


Somos muchos los que no te conocimos

No charlamos, no comimos, casi nunca nos cruzamos

Sin embargo, cuando nos dieron esa maldita noticia

Un frío canalla nos dio de lleno en medio de la jeta

Qué ironía, Polo

Haberte quedado en la ruta, rodeado de viñedos

Dándote de lleno contra el símbolo mismo de la explotación capitalista

Y haberte ido así, cuando estábamos apenas empezando la batalla

Hoy hay palabras que quieren negarse a salir

Si lo sabrás vos, que con ellas batallaste en tantos tribunales

Dando vuelta el argumento de los cuervos patronales

Luchando cada punto, cada coma, cada artículo del Código

Contra Señorías empecinadas en hacernos pagar

Y les ganabas, Polo, les ganabas

Y un laburante más se sumaba a las conquistas

Las ratas sabían que en el sur había un abogado del diablo

Y el diablo se hacía huelga, se hacía piquete

Y el diablo echaba a patadas al patrón, y manejaba la fábrica

Y el diablo señalaba al genocida y exigía la perpetua

Y el diablo se vestía del rojo más rojo para enfrentar al represor

Qué ironía, Polo

Irte así

Sin habernos conocido pero sabiendo quiénes somos

Nos dejás la certeza de que por cada camarada que se va

Debemos emprender la lucha por ganar a otro diez

La bronca por tu muerte debe ser combustible

Ese que necesitamos para redoblar la apuesta

No habrá mejor homenaje que podamos hacerte

Que luchar hasta el final, hasta la última gota

Y esta tristeza deberá entender que así como te fuiste

Un día, absurdamente

Otro día vendrá en que nos toque matar al opresor

Que entienda esta tristeza que si algo bueno hiciste

Fue demostrar que se puede ganar luchando a brazo partido

Que si una lágrima brota, sea la que impulsa mi enojo con la vida

Porque siendo ella tan maravillosa

Se las rebusca para maltratarnos

Volvemos a lucha, Polo

Te llevamos con nosotros

Tal vez sea la hora en que, viendo tu ejemplo,

Tomemos dimensión de lo que es no perder tiempo

Y seamos cada vez más

Y te recordemos, con la izquierda levantada y la Internacional

Nos quedan tus luchas, tus noches desveladas

Tu calidez, tu calidad y tu espíritu combatiente

La palabra sentida en lo más hondo de los que te tuvieron cerca

Atestigua que el homenaje es merecido y es poco

Qué ironía, Polo

Irte así

A esta hora de pensarte todavía inciertamente

Sólo es posible una promesa

Pasaste por la vida dando ejemplos de sobra

Luchaste hasta lo último junto a la clase obrera

Y demostraste que es posible apasionarse hasta dejarlo todo


Tu ejemplo nos obliga a prometerte

Que en cada nueva conquista

Enarbolaremos tu nombre

Que en nuestra lucha cotidiana

Tu recuerdo será bandera

Hasta entonces, Polo

Hasta la próxima pelea


16 de marzo de 2011

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