jueves, 5 de mayo de 2011

Taller de estudio de El Capital


Comienzo: miércoles 11/5 a las 19 hs. / Sede del IPS – Riobamba 144 /


A casi 150 años de su publicación, El capital de Karl Marx es una obra de asombrosa actualidad. Es que el objeto de su análisis, la economía capitalista, no ha hecho más ampliar su esfera durante el tiempo transcurrido. Hoy dominan todo el mundo, habiendo generado un sistema de dominio imperialista a escala planetaria.


Todas las contradicciones que Marx despliega a partir del análisis de la mercancía, que aparece como la célula básica de la sociedad capitalista, siguen siendo el punto de partida fundamental para comprender el mundo en que vivimos, y poder así transformarlo. El desenvolvimiento económico ha conocido numerosos cambios desde la época de Marx, los economistas que consideran naturales las relaciones de producción capitalistas, y opinan que toda la historia de la humanidad es la de la llegada al capitalismo, han desarrollado variadas técnicas para moderar los –supuestamente- ocasionales desajustes de la economía de mercado capitalista, que en su lectura no serían inherentes a la misma, sino consecuencia de “fallas” corregibles.


Por el contrario, Marx señalaba, contra las utopías de poder equilibrar la economía, por qué las crisis recurrentes son inherentes al funcionamiento del capitalismo, un sistema que se basa en la apropiación de trabajo no pago a los trabajadores, donde los capitalistas están empujados por la competencia a profundizar sistemáticamente la explotación para aumentar el monto de dicha apropiación. No hay límite a la voracidad del capital, como se hizo nuevamente patente en las últimas décadas de forma brutal con la ofensiva neoliberal que restableció las formas más bárbaras de explotación y precarización, barriendo con numerosas conquistas logradas por los trabajadores con grandes luchas. La obra de Marx muestra cómo en este sistema la producción guiada por la ganancia se transforma en un fin en sí mismo, emancipado de las necesidades sociales. Capta también la tendencia que se hizo cada vez más patente, a la apropiación crecientemente privada de los frutos del desarrollo de las fuerzas productivas.


Y sobre todo, Marx puso de relieve el carácter histórico, es decir transitorio, de este modo de producción basado en el intercambio de mercancías y el trabajo asalariado. En cierto sentido, podríamos decir que muchas cosas que dijo Marx sobre el capitalismo, se muestran mucho más ciertas hoy que en su época.


Por este carácter revulsivo, la obra de Marx ha sido permanentemente atacada desde su propia publicación. Y en cada momento de bonanza, ha aparecido siempre algún economista o intelectual que ha salido a comentar “los errores” en las supuestas predicciones de Marx sobre el futuro del capital. Sin embargo, y pesar de todos estos periódicos anuncios de su caducidad, las tendencias recurrentes a las crisis en el capitalismo vuelven a plantear la necesidad de recurrir a la lectura de El capital.


Los usos de Marx


Aunque El capital no pueda ser abordado íntegramente desde una perspectiva que considere omo natural la economía capitalista, dado que no deja de poner de relieve a cada paso su carácter histórico y transitorio, distintas categorías del acervo marxiano han sido reapropiadas por distintos autores para el análisis de la economía. La teoría del valor trabajo a la cual Marx dio su expresión más acabada salvando las inconsistencias de las formulaciones precedentes (Smith y Ricardo), la centralidad de la tasa de ganancia para el análisis de los ciclos, la noción de tasa de explotación, por sólo mencionar algunos conceptos, nutren los análisis de varias corrientes del pensamiento. Algunas veces se las toma haciendo clara referencia a Marx, en otras ocasiones, considerándolos patrimonio de una ecléctica Economía Política, en la cual las ideas de Marx ocuparían un lugar junto con otros economistas clásicos.


Muchos autores que se reivindican marxistas, también se ubican como parte de una tradición de la Economía política, haciendo a un lado el hincapié que Marx puso en lo suyo era una Crítica de la Economía Política. No se trata de una diferencia sutil. Marx no sólo se proponía descubrir las leyes de funcionamiento de la sociedad capitalista, sino poner de relieve cómo las contradicciones que signaban dichas leyes hacían necesaria una organización social superior, o de fracasar el intento de la clase obrera y los sectores populares, a una regresión social formidable: la disyuntiva de socialismo o barbarie, enunciada décadas después por Rosa Luxemburgo, y hoy de plena actualidad.


Después de que las ideas de Marx y la perspectiva comunista fueran dadas por definitivamente muertas luego de la restauración capitalista en Rusia y Europa del Este, asistimos hace ya varios años a un redescubrimiento en las ideas de Marx por parte de nuevas generaciones. Pero, producto de décadas de derrota de la clase trabajadora, en gran parte de quienes hoy coordinan varios espacios de estudio de su obra campea el escepticismo hacia las posibilidades de la clase trabajadora de protagonizar un proyecto emancipatorio. Esto permea la lectura de la obra. Si en El capital Marx apuntaba a poner en evidencia y correr los velos que encubren la explotación y el carácter histórico de este sistema, como herramienta para la acción consciente de los explotados, en muchas lecturas actuales el capital y sus determinaciones vuelven a ser proyectadas hacia la prehistoria del capitalismo y hacia el futuro, disolviendo el horizonte donde pueda pensarse la superación del capitalismo y la organización consciente de las relaciones sociales.


En el Instituto del Pensamiento Socialista, desde su apertura en 2005 hemos realizado numerosos talleres que permitieron a cientos de estudiantes y trabajadores iniciar el estudio de esta obra. La lectura profunda de El capital es el punto de partida insoslayable para analizar las grandes transformaciones de la economía hasta la actualidad, y por lo tanto se trata de un pilar fundamental del rearme estratégico de quienes apostamos a construir poderosas organizaciones revolucionarias que fusionen a los marxistas revolucionarios con los destacamentos más avanzados de la clase trabajadora, para proponernos terminar con este sistema y poner fin a toda forma de explotación y opresión.


Este primer taller nos concentraremos en la lectura de la sección primera de El Capital bajo la modalidad de taller, es decir mediante su lectura y discusión, a través de seis encuentros.



En la primer reunión discutiremos el prólogo a la primera edición y el epílogo a la segunda edición. Recomendamos su lectura.


Programa Taller de El capital
Para acceder a la versión digital de los prólogos y la sección primera, hacer click aquí.

2 comentarios:

tero dijo...

Me parece extraordinaria la idea de este taller. Y los que no podemos asistir por vivir lejos del IPS?. No se han planteado nunca un taller virtual en el que podamos participar a distancia?

Punto de desequilibrio dijo...

Hola. Es medio difícil armar un taller de este tipo a distancia, dado que la idea es que haya bastante ida y vuelta. No exponer mucho sino más bien discutir.