lunes, 30 de mayo de 2011

¿Se sostiene el modelo K?


El blog de Abel lanzó la polémica con esta pregunta. Abel plantea: " las medidas económicas que aplica el gobierno y que llama “el modelo” ¿pueden mantener una razonable estabilidad – digamos, la que tenemos ahora – por mucho tiempo?". En este blog hemos tratado asiduamente las contradicciones del esquema. También, en el novísimo Blog de debates del IPS. Algo de esto pusimos en juego en nuestro comentario a Abel, y que nos pareció que ameritaba reproducirse en este espacio. Más que si se sostiene el modelo o las probables alternativas, es nesario poner el eje en los costos sociales del modelo (lo que exige a la clase obrera y los sectores populares) para los magros resultados obtenidos.

Hay un agotamiento del esquema de crecimiento que viene operando desde desde 2002, que necesita algo más que “chapa y pintura”. Lo primero que hay que decir, es que no está claro de qué “modelo” se habla. Para la mayoría de la burguesía este fue el modelo de “aprovechemos el mazazo al salario y hagamos mucha guita hasta que se acabe”, y la política del kirchnerismo acompañó eso. Los años de condiciones expepcionalmente favorables fueron aprovechados por los empresarios para aprovechar los mayores márgenes básicamente usando la capacidad instalada. Aunque la inversión no es baja comparada con otros momentos históricos, sí lo es en relación a la tasa de ganancia y a los niveles que serían necesarios para sostener el ritmo de crecimiento (acá trato mejor esta cuestión http://puntoddesequilibrio.blogspot.com/2010/11/el-circulo-vicioso-del-capitalismo_08.html).
Que la inversión no siguiera el paso del crecimiento, y el aumento de costos en relación a 2002 que significó la recomposición salarial, sumado a otros factores (como el ajuste de los márgenes en comercio y servicios desde 2004 y la suba en los precios de los commodities desde 2007 sobre todo) desataron un proceso inflacionario cuyo asentamiento expresa una puja distributiva. Si la tasa de ganancia se recuperó en 2002 para los productores de commodities agrarios e industriales sobre la base de la devaluación que permitió un mazazo al salario y desplomó los costos laborales, hoy, en el marco de que hay inflación, los empresarios tienen margen para realizar aumentos de precios que les permitan mantener sus márgenes de ganancia. Pero como el tipo de cambio se acerca a los niveles pre devaluación esto significa que hoy existe una tensión entre rentabilidad y competitividad.

No por nada las importaciones están creciendo más que las expo, aún con las trabas impuestas por Moreno. A este paso este año no hay dólares sobrantes, aunque tampoco falten.
Si esta situación no es demasiado aún demasiado problemática, es gracias a la apreciación del real y otras monedas en relación al dólar. Pero si cambian las condiciones en Brasil rápidamente habrá problemas, como pasó en 1998 cuando Cardoso devaluó el real.

Hasta ahora la “política activa” del gobierno fue compensar con subsidios para contener algunos aumentos de precios, pero eso como “chapa y pintura” no fue demasiado efectiva. No frenó la tendencia alcista de precios, y sí genero una tendencia al déficit fiscal cada vez más dificil de contener.

En este contexto, la soja alta da oxígeno como para ir tirando (evita que el balance de pago sea deficitario, pero este año parece que ya no garantizará superávit del balance de pagos, dado que todo sugiere que por el comercio entrarían tantos dolares como saldran de la cuenta capitales) pero probablemente a partir del año próximo no permita siquiera evitar la necesidad de nuevo endeudamiento externo para sostener los subsidios y las políticas de demanda (esto lo fundamento mejor aquí http://www.ips.org.ar/?p=1689).


Como balance del ciclo kirchnerista, puede afirmarse que el capitalismo argentino sigue en un círculo vicioso; la devaluación aumentó la rentabilidad y el crecimiento pero sin que haya ningun despegue, 8 años después hay problemas similares y un escenario de caída de la rentabilidad y competitividad por apreciación cambiaria (del cual sólo se salva el sector sojero, algún otro de granos y unos pocos commodities industriales como el aluminio, los tubos y el acero), con la única salvedad de que no muestra la misma gravedad que en 2001 el problema de la deuda, aunque esta va en aumento.

Lo que este "modelo" ha exigido a los trabajadores (que del mazazo salarial apenas empezaron a recuperarse por 2006, y con el ascenso de la inflación desde ahí sólo algunos gremios reciben hoy un salario mejor que en 2001 en términos de poder adquisitivo) la reproducción de este capitalismo en sus condiciones “atrofiadas” no se condice con los resultados obtenidos. Por eso, para los trabajadores, la pregunta no puede ser si se sostiene o no el modelo -cosa que es claro que no mucho mas- sino cómo evitar la encerrona entre nuevas devaluaciones o ajustes ortodoxos que prepara la burguesía argentina -y la extranjera que tiene inversiones en el país- y su personal político. Es claro que la alternativa a no muy largo plazo es un programa obrero y socialista o nuevos ataques a las condiciones de vida de la clase trabajadora.

2 comentarios:

Punto de desequilibrio dijo...

Sigue el debate en el Blog de Abel, y se puso bueno, los invito a leerlo.

Punto de desequilibrio dijo...

ahora el debate sigue aquí http://abelfer.wordpress.com/2011/05/31/el-sr-ponzi-y-un-modelo-no-sustentable